martes, 25 de noviembre de 2008

Estoy fácil.


Me pase en tiempos y lugares equivocados, sistemas de protección frente a todo y cuanta cosa tuviese de respuesta un -NO- rotundo. Una conclusión en mis oídos y bastante música para convertir en vida, cantar escondida y hasta ruborizada. La palabra "volar" me deja sobre el piso, cuando quiero y hasta dónde quiero, con un apretón que busco, llamo y espero, una y otra vez, siempre y cuándo quiera nuevamente. Tengo fantasías absurdas, no exageradas ni cerca de lo promiscuo, es sólo esperar la tarde, alcanzar el colorido arrebol y traerlo sin presión.
La clase de vampiros emocionales la perdí, aunque debo reconocer que fue lo mejor que pude extraviar. Siempre digo que es "el momento", cosa que acarrea el "me largo". No considero válido el silencio, he ignoro el hablar demás, simplemente prefiero rascar el suelo y colgarme de ella en casos extremos, quizás de un dedo o tres, la idea es no soltarme.
Me siento fácil, no en su totalidad, sin embargo, me gusta sentir y temer.
Hoy me agrada lo que cuestiono y más aún el hecho de no olvidar el interminable dilema, aquel que quita con éxito tanta historia -no- cuento.
¡Qué más da! Sigo pensando en frases clichés, en un final feliz y en el incierto -para siempre-. Es fácil creer sin estar pegada a un extraño fenómeno que hablan tantos, es fácil ir sobre lo necesario, inconsecuente y no valorado, a pesar de todo, hoy me considero fácil, creyente y despistada, pero falta eso, el tema en cuestión; Para siempre.
Me quedo con la imaginación abierta, los pies eufóricos y las palabras reales.
Quiero todo de cada cosa, ahora y cuando más te reproche. Quiero un todo de un real
-siempre-, quiero verdad que revuelve despacio, inquieta y agrada. Quiero volar y cerrar los ojos, dejar que alguien me guíe, aterrice y sea un nunca.

No creo pedir tanto, más que dirigirme hacia el sol.

lunes, 3 de noviembre de 2008

¿Quién sabe?

aquí, atrás, después... ¿ahora?
decidir o enfrentar, comer o tragar, dormir o soñar, detener y seguir.
Más que increíble.
Tengo faltas de ortografía y a cada cierta hora me creo súper heroe. No soy adicta a leer pero sí prefiero escribir, no pienso en quién se puede enterar, prefiero escribir y no borrar. Tengo defectos innatos, poco inteligentes y bastantes retardados. ¿ahora sí?
Me gusta lo no importante y el silencio también, invento un dialogo con mi manzana y río cuando realmente mi acompañante es especial. No soy de amigos pero sí de confidentes, creo en algo sobrenatural pero no me aferro a lo -posible-.
La ventana la abro, la cierro, miro, me callo, me tropiezo y vuelvo a reír. No sé si soy -suficiente- o -bastante-, no sé si mañana despierte de buen humor, no sé mucho la verdad. Lo que aprendí prefiero no olvidar, lo que guardo quiero que quede ahí, lo que pienso poco puede importar...lo interesante es -quién se entere-.
A veces, no siempre soy amiga de ser - impredescible-, otras y casí todo el tiempo quiero ser expontanea...pero luego, quiero a mi amiga de vuelta. Sé poco de hablar claro y también me gusta que intenten.
Prefiero los abrazos enternos, de esos que ya pocos exageran, poco ven y ya no creen.
Me gusta lo intemporal, constante e intenso...El lado -B- es el -no- al hablar de "constante". A unos les acepto gritos, risas y bromas; de uno, sólo quiero todo.
A él lo asusto, a ella le miento, a otros abrazo...a nadie le miento.
No es "tema" de debate, tampoco de distancia. Es querer bastante, ahora y cuando no quiera también, sin detalles falsos ni palabras debiles. Es -tanto- cuando quieres dar tanto, es demasiado cuando ves demasiado.

¿ahora stephanie?

Prefiero las fragancias, de esas que quedan, las que invitan y sientes, todas en algo, algo en todas. Una canción mirando nada, la vista en nada...la mente en todo.
Yo no sé que es -nunca-. Juro pensar más en cuanto es eso, en contar los dedos de mis manos y pedir prestados tal vez, hoy quiero que sean -cinco-... ¡Oh! no, mejor 10.

5 de los míos, más cinco(...)
Bueno, hace bastante son sólo cinco.