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viernes, 27 de enero de 2012

Extensión

Amalia.
Eres el lado B de cada situación, actitud o daño.
Puedo afirmar que eres la mejor para entrometerse, fijar una historia y quedar como parasito en mí. La valentía no es lo tuyo, tampoco lo mío, sin embargo, somos lo mismo en estado neutro.
Cuán sucia y bien vulnerable te conviertes, eres malévola y simpática, soñadora y destructiva. La mezcla de una y otra, vienes y vas, te llevas todo y voy siempre tras de ti. Ojalá más de alguno te conociera, extrañara o en más de algún caso; tuviese.
Pero no es mi caso, y por mí desaparecieras.
Me cuesta ceder el lado favorito de mi cama, comer de otro lugar, correr a pasos y despertar de buen humor. Pero cada vez que no cedo y creo, estás tú.
Más valentía sería casi un chiste, tendría súper poderes y un castillo fácilmente, y como eso y lo de más allá es falso, vuelvo a ser yo. Y ahí va la magia de Amalia y lo que resta en mí, ese fan número uno en todo, y que falla cuando menos la quiero.
Espero que Amalia sea clara y drástica, olvidadiza y poco manipuladora, de esa manera y con más suerte, aprendería de mí un poco más, con sentido y sin vuelta atrás.
Y volví a torcer el cuerpo, solo que esta historia dio vueltas extrañas, dejando mi espalda hacia lo que viene. Amalia, tan poco simpática.
En mi enredo e insomnio siempre estás, y aunque seas lo peor de las dos, nunca olvido ser fiel conmigo misma.

Buenas noches, que sé yo.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Meganaste

Bienvenida confusión, degenerada e insolente.
Por largo tiempo imaginé y creí severamente que lo más difícil era aprender a usar una bicicleta, cocinar un huevo o hablar correctamente, pero me equivoqué.
Soy especialista en creer la primera palabra que dicen los demás, aún para mí los adultos hablan hermoso, aunque estén en el lado opuesto de mi cerebro y mi tonta forma de pensar.
Jamás descubrí algo tan fascinante e hiriente, me he llevado la peor impresión de lo que creí conocer de mí, la –peor- diría cualquiera en mi lugar.
Hace días, meses y quizás más de un año no tuve tema que me complicara, sentía todo bien lleno, más bien tranquilo, y creo que siempre llego a este punto cuando nadie puede saber lo que quiero. Es incontrolable no saber qué hacer, qué pensar o buscar ese botón que detiene todo, borra y retira la mierda más diminuta, más horrorosa. Pero toqué el jardín de mi casa, fumé bastantes cigarros y sigo siendo la misma persona cuando nadie me apunta.
¿Tan fácil es destruir algo?
Para mí lo es. Ojalá hubiese roto cada parte de aquel día, aquellos recuerdos y memoria pobre, ojalá me hubiese enterrado o cambiado de papel, para que de alguna forma menos sucia, disminuyera el error de estar aquí.
Creo ser mala cuando no debo y débil cuando debiese golpear, pero así es como vi en los demás, así es como torpemente me confundo con algo tan evidente y volátil a la vez. Espero que más allá de odiar a los demás, solamente odies lo que no quise para ti, y que antes de llegar al punto que nos separa, sigas creyendo en alguien más.
Podré ser pobre y complicada, sucia y bastarda si quieres, pero me lo debo, lo necesito y sin esto, jamás recordaré quién fui. Y hoy, para mi… siempre serás la mejor etapa que destruí.
Puede ser necesario que pierda, que deje el egoísmo infinito, esa gracia de ser nadie y todo a la vez, y creer que más allá de ser un líder positivo, soy quién hiere cuando pierde la cabeza.
Le temo tanto a lo que siempre invadió mi cabeza. Recuerdo que mil veces te recordé y solté siendo Amalia, siendo ella y lo que perdí sin estar cerca de ti. Nunca imaginé que aquella señal vaga por las noches era para mí, era lo que temía ver en ti, sin embargo, todo estaba como hecho en mi cabeza.
Espero creer más en las veces que dudé y estuve sin dormir por disfrutar, deseo para cuando ya no estés, un beso y un recuerdo de despedida.
Me vale más la distancia que he creado, ese desperdicio de comenzar a ser una extraña poco deseable, la perra de la película, pero jamás seré la parte que está de pie en esta historia.
Perdóname.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Mi despedida


Creo que me chupó el diablo.
Hoy, noche –tarde, días atrás… han sido una real mierda.
Me gusta tener el karma de atrapar gente, tener resentimiento hacia otros, vivir mi vida normal y fácilmente dejar de recordarlos, sin embargo, todo cambia si está don cariño de por medio.
No está de forma rutinaria ese bichito de crear amistades de la nada, amar al mundo al conocerlo y creer que todo es tan chévere que moriré de felicidad, pero sí, soy demasiado rápida para encariñarme. Hace tiempo atrás escribí que quería más a mi mascota que a los cercanos y reales merecedores, pero no me equivoqué, una vez más.
Nunca me arrepentiré de lo que entrego y doy por alguien, nunca estaré más convencida y segura de quién soy y seré sin nada a cambio.
Ojalá aquellos que me llamaron falsa conchesumadre, ególatra y cuatica, revisen su historial y encuentren algo bueno en su mundo de mierda. Yo seré cada vez más feliz, más plena y llena de de todo lo que necesito, porque en ese instante, cuando me odien sin motivo alguno… reiré a carcajadas.
Amo a mi familia, mis primos-amigos, gente conocida y cercana, a mis animales y vacaciones con ellos, porque de verdad señores, es lo único que dura y no te desilusiona en la vida.
Ya es mucho cuento viejo y hediondo de siempre, comentarios cobardes y gente que en algún momento estúpido de mi vida quise por error.
PD: Puedo ser patética y despistada, pero jamás una idiota.

NOTA: A pesar de ser una más, estoy completamente segura que el amor, cariño, abrazos, confidencias, comidas, risas, invitaciones y presencia, estará dispuesta para quienes lleguen a mi vida y la valoren como tal.

Buenas noches, adiós.

miércoles, 8 de junio de 2011

Como andar en bicicleta

Nunca había visto el otro lugar de esta historia.
Hice todo lo que pude y sentí que hicimos también.
Corrí en busca de ti cuanta veces quise, y cuantas veces también.
Me enamoré por primera vez de forma correcta, aprendí contigo tal vez.
De ti recuerdo lo mejor de no saber quién soy, de ti aprendí lo más magnífico después de conocerte, contigo y de ti encontré mi segunda oportunidad, una salida sin vacíos, sin absoluta extremidad.
Siempre recuerdo, también tú.
Conmigo y contigo, fuimos y nos conocimos, -des- también.
Por ti aprendí eso que hablaban por ahí, eso de quedarse sin aliento, de querer morir de amor, de aquella maravilla que es linda al comienzo, y si uno quiere; para toda la vida.
Aprendí a estar nerviosa, extrovertida y manos sudorosas, Contigo manifesté mis ganas de competir en mí, de buscar a un igual, uno mejor.
Cuando mentí, corrí a tu casa y me escondí entre tus sabanas, supe que a ti amaba más que a la comodidad, más que a estar tibio, más allá de lo que pude imaginar.
Tú eres el primero, no el mejor, pero el primero.
Tú eres lo que hablaré en años, contaré de anécdota y amor suicida.
De ti hablaré, pero jamás podré señalarte.
Nosotros quisimos y pudimos, y sí… también nos perdimos.
Como siempre mi otra parte se pierde antes y por lo menos yo, divagué tras de ti.

Para mi tú eres, un recuerdo que contar.

Cuenta Re


Cuando eran 4 años y 3 días de relación, ya eran más de 365 días pensando en que vendría.

Fue tema de conversación en alguna cena juntos, en aquel día de parque y maravillas por doquier. Siempre me aterró escuchar la palabra, comentarla o verla como futuro, pero ambos sabíamos que así sería, tú más que yo claro.
Tomé tazas de café pensando en cuánto tardaría en superarlo, en cuánto tiempo aparte del que ya había usado para crecer junto a ti sería necesario para entender la situación y quedar en –comienzo-. Pero no conseguí nada, absolutamente nada en tanto que di vueltas en mi cabeza, nada de lo que sí anhelaba. Sentía algo extraño, no podía ver el lado positivo, lo lindo de la experiencia, lo productivo de estar sin ti, sin embargo, no alcancé a tocar la comprensión de todo, cuando frente a mí vi lo que tanto temí.

- Hiciste tus maletas y buenos deseos para mí, el éxito en tus manos, la pena por aquí.

Tenía preparado el discurso triste en mi cara, las palabras en los abrazos interminables y cuanto beso puse en tu vestimenta, pero no tenía nada que decir, nada bueno como siempre.


Amado temporal:

No quise hacer verbal la sensación de dejarte ir, menos pidas que te quiera cuando no estés.

Mi gran forma de amarte estos años se va con el impulso de un segundo, con esa idea de dejar aquí a quién te vio dormir, y te quiso mientras nadie debió. Me quedo aquí sin nada y con la cabeza llena de todas esas putas que besarás, con ésos paisajes que disfrutarás sin mi presencia, y el olor en tu boca por las mañanas.
Me quedaré con el egoísmo de haber amado a un ser que tiene el don de decidir, de abortar algo que significó el día a día y no un –para siempre-.
Adopté mi cuerpo y alma, me robaste el corazón cuando quisiste y ahora que solo quedo yo, puedo decir que me debes. Me debes el hecho de haber tocado todo lo que nadie pudo, de haber conocido lo más oculto de mí, me debes el cariño que aún tengo pegado en la vista y la pena que nunca merecí. Ojalá te emborraches y encuentres novia, tengas hijos y una casa hermosa la cual amoblar, Ojalá tengas dicha y mujeres, disfrutes lo bueno de estar lejos, de no ser visto por conocidos y que nadie desagradable te reconozca al pasar. Ríe cuantas veces puedas y come lo más extraño de ése lugar, pero si te digo, que para mí serás las comida más extraña e imposible de comer por lo que me queda de vida.

Cuando esté de vuelta tu discurso y anécdotas por contar, te recibirá mi gato, el café descompuesto y mi viaje de ida, la cama llena de hombres que toqué en tu ausencia y ese poco amor en el retrato de la pared hace 4 años y 3 días de mentiras.

Buen viaje.

Te ama, Amalia.

martes, 28 de diciembre de 2010

Deti-


He aprendido a hablar, sonreír, vivir y recordar.
El significado más grande del mundo existe día a día, al despertar y volver a dormir por algún motivo que aún no entiendo.
Pero algo sí puedo compartir contigo y conmoverme al pensar que hay algo que sí logra ser indestructible, ésa pequeña y hermosa realidad dentro de mi mundo; ser tu hija.
Desde el momento en que descubrí ser una más de tu vida, acepté disfrutarnos de alguna manera, y así es desde que me viste nacer.
Ojalá hubiese sido yo quién te recibiera con los brazos abiertos, ser yo la que hubiese confiado en ti al darte ese empujoncito necesario en tus primeros pasos, enseñarte modales y como hablar, oír la primera palabra, saber de memoria tus manías y cuidarte al dormir. Hubiese sido inexplicable ver una extensión de mi, y con el tiempo explicarte que hay muchas cosas allá afuera, situaciones y vivencias que te dañarían, momentos desagradables y gente mala, situaciones que enfrentar y amores que olvidar, sin embargo, algo quedó para mi, algo está en mis manos mientras viva y te vea vivir; agradecerte cada día el hecho de respirar por ti y para ti en un futuro.
Tu me has dado todo, me tomaste en brazos cuando caí, me abrazaste cuando alguien me dañó, me amaste sin conocerme y te esfuerzas siempre por mantenerlo, mejorarlo y complacerme.
La vida para mi, hoy a mis 22 años no sería nada, no seríamos nada junto a las 3 extensiones que ríen de ti o por ti, absolutamente nada, ni siquiera nombres, niñez y felicidad.
Eres la persona más loca y perfecta que pude ver y no recordar al momento de llegar a este mundo, tenerla como madre y amiga, confidente y compinche, para mi eres inexplicable, lo mejor que he visto.

Eres y serás lo más eterno mientras viva, y cuando termine el ciclo de ambas, seremos el recuerdo en generaciones.
Te amo mamá, tres palabras que seguramente absorbí de ti, y hoy claramente sé su significado.

Y recuerda que faltan pequeños bandidos que dirán abuelita algún día. Espèralos, espèranos, nunca te adelantes.

martes, 30 de noviembre de 2010

~

Era la noche en que todo parecía quieto, silencioso y muerto, aunque mi mente hablaba de otra forma.
Creí haber hecho mil promesas, unas en cuanto a mi dignidad, mi naturaleza tan marcada y los infinitos vaivenes que respiré.
No estoy aseada, ni por dentro, ni por fuera, parezco algo menos que la imagen, más por donde quieras enredarte y todo lo que no deseo. Permití que una voz baja y suave volara entre mis inquietudes, divulgando quién iba a ser durante años, cómo iba a lucir junto a él y lo hermosa que era al sonreír, pero no lo viví, no lo sentí y solo escuché.
Un trago y 50 cigarros fueron 2 horas, mis piernas dormidas, casi inertes a medida que pasaban los minutos, era atravesarme una y otra vez, sin embargo, nada podría cambiar mi opinión.

Me acercaba a los 210 minutos y nada se veía mejor, nada como aquel improvisado encuentro. Eras el mejor en tus años, ahora, eres el que queda.

- Hola, ¿luzco repugnante no es cierto?

No hubo respuesta, no hubo nada más que volar entre ropas, desaparecerme y sentirme, solo sentirme.
El juego era de él, se manifestaba con cada extremidad, chocando con todas ellas mi cuerpo inalcanzable. No era nada en contra de la vida, pero quería matarlo, asfixiarlo con cada beso que apareciese, con cada travesía entre los dos y nadie más. Era más bien el mejor roce entre dos esperanzas, una inevitable complicidad, un silencio, que más que silencio, era corrupto donde lo viese. Mi velocidad no tenía remedio, en cambio él, me aceleraba la sangre, tocaba mis muslos, me hacía suya, de pies y cabeza, devorando mis caídas y alargando aquella sutil manía que amé desde ahí.
Mi cuerpo similar a odio, así me veía, sin tantos detalles, me amarraba y apretaba sin cesar, diciendo sin detenerse que amaba lo que era y cómo respiraba.


-Ahí fue, cuando me enamoré de nosotros

adelante.-


Cambiemos el tema, pon música, sigue adelante.
Ya es tarde para comenzar ese tipo de juegos que para mí son bastante obvios. Hace años atrás hubiese podido manifestar todo aquello relacionado con mi ira, malinterpretar y hasta quizás, desobedecer mis instintos, en cambio ahora, prefiero escupirlo.
Esa actitud que odio en los demás y por ende llevo siempre conmigo, quiebra mi cabeza, la destruye de a poco y por poco, queda nada. He intentado mil y una vez conocerte, descifrarte y de acuerdo a lo anterior, llevo cero. Viví con él, contigo y el más atrás, jugué con él, contigo y el más atrás, sin embargo, no me lleve nada, no llevo nada y quedo en lo dicho.
Podrías seguir interrumpiendo, robando todo en el camino, arrasando con eso que jamás has querido y por nivel de autoestima y cobardía, sigues atrapando, y no contaré absolutamente nada, no hablaré de esto, menos dejaré que uno de varios convierta lo libre, en algo internamente putrefacto.
Puedes ir, puedes correr, puedes querer y no hacerlo también, puedes siempre, no me importa, tampoco deseo insertarlo, pero si llega, si lo crees y algún día lo vives, patea tu cabeza.
Yo no, basta con el maldito rol de saber y decir siempre vacío, me cansé de este lugar inhóspito y vagabundo, donde siempre el final, es el comienzo de más palabrerías.
Si esta vez es mi turno de perdonar, quita de tu frágil cerebro que aquí existirá, olvida que haré un movimiento al respecto, y con cara de otra recibiré lo ya pasado.

- Vive, pero lejos de mi.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Mi pierna celebró.


Una pierna morada y sin movimiento, no habla tanto como quisiera.
Quieta en mi cama, mirándola de vez en cuando, lamentándome de mi torpe suerte, sin embargo, hace unos días caminé horas con ella por culpa de feriados y escasa locomoción.
Últimamente siempre rompo cosas y ataco sin piedad mi pequeña voluntad frente a la gordura, y me sorprendo de lo débil que es mi sistema inmune.
Hace unas horas aprendí a tener amigos y escuchar cosas horrendas de algunos, conocí lo que es estar en nada y extrañar mi positivismo. Pero qué más da, al final siempre termino tecleando para no estar pensando en –podría-. (Nunca debería).
Y allá va ese postre en mi cabeza, ése mascota que crié y por agresivo regaló mi familia, ahí va ese vago recuerdo de caminar erecta y olvidar que casi lloré cuando todos celebrábamos.
Pero así es mi suerte, así es la televisión a las 4 de la madrugada y así de muerto está mi celular cuando comienza la primavera.
Me dejo de rudeza y me amo siendo nerd, con la intención de ganar un premio alguna vez, por último un magister en tropiezos públicos, y sí así fuese, tendría algo de qué hablar.
Por ahora me quito la venda, me rio del video y olvido las lentejas que mi mamá con malicia dejó a mi alcance… no de aburrida, sino por dignidad.
¡Ah! Pero no muy seguido dejo para otro día lo que me gusta, sólo hago que me corra un poco, sólo un poco, porque sé y te aseguro; que habrá otro moretón y comida que me tiente en la vida.

- Pocas cosas y personas me gustan, pero las como tanto, que descansamos uno del otro de vez en… ¿cuándo?


PD: Un pichintún como dice mi abuela.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Encuéntrame


Mi nombre es Stephanie, vivo y moriré.
De todo he comentado, un poco de algo he inventado y más de nada ha sido mentira.
Tengo cuerpo infértil, mente pobre y cabeza deforme, pies extraños, manos torpes, palabras sin sentido y malas costumbres. Dibujo círculos en mi cuaderno, me gustan los postres, me gustan los postres.
Me quiero que me quieran, me busca que me encuentren.

Ésa soy yo.


chao-

jueves, 26 de agosto de 2010

Amalia y dos.


Era mi noche, ésa noche que jamás quise incluir en mis asuntos.
Yo Amalia, juro por mi perro que no quiero saber de andanzas, ni cuentos, ni melodías, sólo voy a donde nadie me dirige.


Era enero, sola en casa, viejos amigos en las suyas y mi televisor que no deja de apestarme. Creo haber tenido una leve inquietud durante el día sobre comida, un cigarro y algo barato en el negocio de la esquina, más allá, nada comprometedor. Había algo en el aire, una cosa espesa y extraña, cuando en segundos escucho mi teléfono.
Claramente contesté al quinto pito y vaya que me enterré sola. Apareció una voz y cuerpo frente a mi, con una invitación de aquellas, con el tono de esos que no puedes negarte. Era lejos el tema, el lugar, la compañía y mi cabeza. Entre mi televisor y salir, preferí vestirme, inventar una excusa y me largué.
Cree una firme relación con la calle solitaria, caminé hacia el reencuentro de mi acompañante fémina y de ahí en adelante procuré despabilar toda la noche, alrededor de tragos y humo que mis pulmones bastante necesitaban. Después de ponernos al día y hablar de viejos errores llegamos al punto de caras y gente desconocida, una música que no dejaba de reventar mis oídos, sin embargo, mi cuerpo lo pedía.
Esa noche saludé a uno que otro personaje que meses no veía, pero ahí estaba ese golpe en la cara al rosar, esa cosa que no quiere y lo hace por dignidad. No me dejé llevar por aquella ruptura entre amistades ni quise hacer mierda mi noche en pendejerías.
Tomé bastante y moví el cuerpo entre mujeres, conocí a un sueco y hablé estupideces por horas. No recuerdo cuantas veces fui al baño para mirarme la cara de asquerosa pero bien merecida que tenía … aunque poco me importaba.
STOP, me salté algo.
Él estaba entre ellos y con un saludo frío me alejé.
No sé si al verlo me comí la lengua, no sé si algo dentro me estrangulaba, pero de que existía, existía.
Lo evité toda la noche y moría de frío en la maldita parcela, no sabía si ya era hora de armar mi súper cama o tal vez, en caso D, buscar conversación. Obviamente me rendí y comencé a armar mi cara y carpa. Enredada en palos, cuerdas y cuanta cosa, me di cuenta que no podía armarla, sumándole a eso unos cuantos grados de alcohol y demencia.
Fue ahí cuando aquel saludo frío se acercó a ayudar.
Más que ayuda, se convirtió en juegos de palabras, bromas y algo de “te extrañaba”, pero era imposible hablarlo o demostrar eso dulce que alguna vez existió, no por choque de orgullo ni boberías, sino que el maldito lugar unía tres personajes que tiempo atrás, mataron su lazo.
Ella en un rincón mirando “disimuladamente”, mientras el sujeto en cuestión me ayudaba a armar la carpa. No le doy ni 5 minutos al dialogo y ahí murió.
Mi destreza no ayudó y opté por encerrarme y tratar de dormir, sólo tratar, intentar y conciliar mi mente con tanta mierda y desilusión allá afuera.
Y dormí, me relajé y pensé como bruta que soy, que nada había pasado entre el sujeto y la “dama” que en algún instante provocó piedad en mí, me quedé como imbécil sin hablar e incluso le di un espacio en mi carpa, para evitar que la perra muriese de frío, porque ese hecho era mi misión.
No pasaron las horas, pasaron minutos y la dama se levantó y dijo: “Gracias Amalia, pero no puedo dormir, iré a ver qué pasa afuera”
Yo entre dormida y con odio, respondí nada.
Después de la interrupción no pude descansar, menos con la idea dando vueltas y creyendo que mi suerte iba a ganar, intentando no escuchar e imaginar que algo me mataría.

Y sí, pasó…

Ella se levantó, dio un par de vueltas y cayó sobre él, y yo… ya nada podía hacer.
Escuché besos, movimientos y caricias, era todo a 5 metros de mí, tan cerca como para odiar mis sentidos, quebrar mis ganas y asesinar ésa esperanza de haber perdonado. Y acabé por delirar tapada, estremecer de dolor mientras sus cuerpos se conectaban y rozaban, hacían todo lo que jamás tuve como experiencia.
Ellos sin escrúpulos olvidaron quién fui alguna vez, qué hice para no merecer tanta mierda, olvidaron que estaba cerca y que alguna vez, tiempo atrás… estuve con él y ella, era mi amiga.

¿Pero ya no importa cierto?
Ya nada importa, nada quiero ni dejo que importe, porque el día que deje mi mente hablar, ellos, los dos, morirían de odio y ahí, recién ahí … podrían decir que merecía y merezco la historia mil veces más.
- Escuché besos, movimientos y caricias, pero lo que no oí, fue un “te quiero”.

Y con eso en mi mente, hoy puedo dormir tranquila.
Buenas noches y hasta nunca.

lunes, 9 de agosto de 2010

¿Y mis ganas?


Es difícil no saber qué escribir, aunque también es extraña la razón que viene a mi cabeza.
“comptine d'un autre été l'après midi” es la mejor canción que he escuchado en mi vida, y para hacerlo me sobran ganas. Para oírla existe una extraña razón, al igual que mis ansias de escribir algo que ni yo sé.
Pero entre querer y no saber, prefiero callarme.
Ando dispuesta, como imbécil y hasta insensible … me parece extraño que hasta en tiempos jodidos, ando como peste sin remedio. Pero es divertido, es raro estar con ganas y al momento de buscar el punto, encuentro vacío.
Me atravieza un cigarro, me como el cerebro y doy vueltas en mi cama, como buscando algo entre sabanas, algo que dejaron o simplemente perdí. Pero no vale la pena, ya que siempre encuentro las cosas cuando me deshago de otras. Es cálido estar con la mente en blanco, sin embargo, es frío no saber en qué o quién dejarlas, incluso hasta escribir lo tomo como innecesario.
A veces siento que poseo demasiados fetiches y que ellos de alguna manera me poseen también.
Quiero usar medias, unas que cubran mis muslos y se quiten rápido y despacio, para después lanzarlas lejos. Que se deslicen lento, pero que no sea un problema quitarlas.
Lo de arriba fue un desorden mental, una lluvia de cosas y cambios de temas que ni yo sé porque los escribo, aunque me importa un rábano si es coherente; prefiero lo otro.
Acabo y comienzo, el tema de fondo me supera y creo que necesito un dialogo, pero no uno normal, ni de palabras ni modismos, quiero no hablar. Quiero mirarte, disimular el hecho y retorcerme de ganas, ganas que desconozco y tengo, tengo y no quiero.
El momento, ése momento en que todos hablan, cambian risas y se desvían, en cambio yo quedo petrificada en ti, inmersa en aquello que evoluciona y es deficiente en mi supuesto. Quiero hablar con las manos, sentir y que sientas, que me llene eso, que me envuelva lo que no tengo, pero ganas me sobran, si supieras las ganas, las ansias que tengo, el fetiche que me envuelve, la locura de estar tan cerca y muerta a la vez.
Lo que siento al escribir va disminuyendo a medida que crece y dejo aquí lo que nadie ve, lo que nunca digo y muero por tener. No me pregunto más qué debo o quiero, sino más bien me detengo y me muerdo un par de veces, unas cuantas tal vez.


Me congelo.

jueves, 5 de agosto de 2010

Fuga

- Mi cabeza está completamente torcida, sin embargo, aún logro escribir lo que no dejo de recordar.

- Una nube pasó, me acosté en el pasto y vi miles en 5 minutos.
He querido una mascota, he tenido muchos martires y he tenido la memoria de un pez, por lo tanto y punto aparte, no deseo más.

- Entre diablos, te quedas el mejor.

- No te equivoques, no malinterpretes, solo es un poco fuera, apagado o en off. Cuando estás fuera, ya no hay centro ni dentro, no hay lógica ni conversación, dentro es estar fuera, pero simplemente de toda cordura.

- Estoy dentro para no creerte.

- Ya no, nunca más y para no volver, Me puedes gritar de lo bajo, entre minerales y canciones muertas,
Yo estaré ahí, cada vez que lo pidas, para cubrirte de una vez.

- El que solo anda, menos pierde, el que da todo por todos, destruye su mente.
Juguemos a los egoístas.

- Me asusto, mejor corra de mi, yo siempre lo hago.

- Yo no giro mis costillas, sólo mi cabeza.

-Si me recuerdas, olvídame, despídete, devuélveme.

- Destrozaré tus ganas de volver a besarme, las ansias de poder acercarte, la intensidad al tocarme, todo, incluso lo que evito reprimir, absolutamente todo te haré odiar, porque después de conseguirlo comenzaré a amarte nuevamente.

- Cuando comprendí que la dulce verdad escondía una mentira en potencia.

- Ahora ella es fría y él un insistente, en cambio yo ... muero entre los dos.

- Eso no es mío, fui víctima de la anterior.
* qué lástima, fui la tuya.

- Soy madre de un asesino en serie.

- Cuidado con las bien putas, ésas siempre ganan.

- Yo moriría por vivir.

- Ahora voy camino a mi vida, a tener sentido como todos, con todo y por sobretodo, y sí no llego, y sí no me conoces, desearé en mi sentido chocar conmigo, con stephanie y nadie más.

- ON.
- ¿Porqué te vas así?
- No me he ido, tu me abandonaste, Yo no te tengo, puedes lárgarte.
- ¿Eso quieres?
- Eso temo.

- Tan monstruo como ésos que alimenté.

HAZLO.

Vete, por que aquí nadie te espera.
Vete, tan lejos como puedas.
Vete, aún estás a tiempo de escapar.
Vete, deja tu falsa mierda.
Vete, como siempre y desde siempre.
Vete, no lo mereces.
Vete, con tus ideas y corrupción.
Vete, no te calientes.
Vete, eres tú el error.
Vete, aquí ya no hay reloj.
Vete, es mi cabeza y la tuya.
Vete, no te quiero.
Vete, eres nadie en mi zapato.
Vete, hueles a piedra.
Vete, ya tengo bastante.
Vete, déjame aquí.
Vete, no te despidas, ya comencé.
Vete, desaparece y aviéntame después.
Vete, nunca fuiste, cavaste.
Vete, vete, vete por favor.
Vete, no eres para ella.
Vete, ya no te soporto.
Vete, no lo soportaría.
Vete, ya estuve aquí.
Vete, no hay nada que pueda escribir de ti.

Quédate, cuando te pueda amar.
Quédate, al momento de saber quién soy.
Quédate, si estás dispuesto.
Quédate, y bebe lo tuyo.
Quédate, cuando me desarme.
Quédate, cuando viva de mentiras.
Quédate, quédate, quédate por favor.


No lo hagas, no sigas, no lo intentes... porque para mi, ya está escrito.

Mi "nosotros" en un pasado presente.


Si juego al masoquista, para lograrlo pienso en ti.
En mi mente todo es fresco y nada muy complicado, porque si hablo de recordar, soy experta.
Era pequeña, lo sé, sin embargo sentía como nunca lo he vuelto a hacer. Me gustaba todo de ti y creía ver todo en mi, era fácil encantarme y descubrir lo más hermoso junto a quién yo elegí, era y será como también fue, lo mejor de mi vida.
No fue extraño amar tanto, ni siquiera pensé limitarme al ver que mis pies no se rendían, mi inocencia explotaba y moría día a día. Y me enamoré, me enloquecí por ti, te busqué, me entregué cuantas veces quise, cuantas veces lo sentí, cuantas veces te quise dentro, profundo e intenso, de todas las formas lo intenté y resultó, te quedaste y ahora juego una vez más.
Mis mejores recuerdos te los debo a ti, incluso me arriesgo y acepto que nadie podrá cambiar lo que pienso al respecto.
Me gustaba comer lo que tu dejabas, olerte y acabar contigo cuando la histeria se apoderaba de mi ... amaba coleccionar mis canciones y no cansarme de ellas, ésas que todas me hablaban de ti. Recuerdo absolutamente todo, fechas, palabras y problemas, tonteras y aquellos ataques de rebeldía.
Me encantaban tus besos, tus juegos y mis golpes sin necesidad, la comida chatarra, los besos en la plaza, las despedidas, el reecuentro, tus llamadas y mis cartas, los sueños, tus recuerdos, tu presencia, la tuya y la mía, cuando existíamos juntos, cuando mi mano se sentía protegida cerca de ti.
Todo amaba de ti, todo necesitaba, todo quería y siempre guardé. LLegué tan lejos y me apoderé de alguien que no me pertenecía, le robé el corazón y sus días, lo vi de uniforme y sin él tambien, manifesté alegría al verlo, lloré cuando se fué, me creí loca y descriteriada, me encargué de la distancia, me enamoré mientras esperaba, te perseguí y me perdoné, intenté cambiar por ti, intenté vivir y no.
Creo que he olvidado muchas situaciones y vivencias, pero increíblemente a ti, nunca te he olvidado, nunca he querido dejarte, no he querido borrar cuantas veces reí junto a ti, menos deseo creer que aquí ya nada pasa.



- Hola 16 años, bienvenido 22 años.

Hoy es distinto, demasiado diría.
Mi secreto es nunca recordarte, mi karma es no evitarlo.
Te regalo "esta vez" porque estoy segura que no habrá más.

("no habrá más" es mi segundo secreto).

jueves, 24 de junio de 2010

Detalles de fábrica.


Desde que veía a mi madre desde abajo y me escondía en sus piernas, he soñado con aprender a coser. Yo creo que fui la más caprichosa y buena para el berrinche, porque de una u otra forma conseguía lo que quería, pero todo era con una simple razón; tener mi linda máquina de coser.
En ese momento no sabía el significado de aprender cosas, memorizarlas y aplicarlas, yo solo cosía y armaba tenidas para mis muñecas, que más allá de ser muñecas, eran mujeres decapitadas de tanto peinarlas. Y lo conseguí, tuve mi máquina, lo malo es que ya era muy tarde, muy grande y la encontré demasiado pequeña.
A pesar de todo aprendí a usarla, pero nunca pude hacer algo con ella.
Antes para mi, “el gran proyecto” era convertirme en diseñadora, la mejor para mis barbies, incluso nació por aquel tormento de verlas desnudas. Pero las cosas cambian, mi proyecto es diferente y ya boté mis muñecas. Hoy parece ser otra cosa lo que me motiva, sin embargo, siempre ha sido coser, crear y estar orgullosa de lo que pueden pensar mis manos.
Ahora tengo una máquina, una real y bien chúcara, me puede hacer daño si me altero y hasta comer mis dedos en un segundo. En cambio sigo queriendo ver hasta qué punto llego, a ver si puedo crear como mi madre y dejar sus piernas cuando me asuste algo.
MI máquina cose telas, cierres y lleva aguja, mi cuerpo tiene piel y un corazón… ¿Y sabes?
Mi proyecto es único, le mejor que he soñado y deseo consolidar.
- Cuándo aprenda a coser lo roto de mí y a descoser lo que hace de mi una persona imperfecta, te diré lo bueno de ella, los dedos que herí al hacerlo y el millón de costuras que me falta por tizar en mi.
(Un secreto: hoy le hice basta a mi cabeza).

jueves, 10 de junio de 2010

Ven aquí


El dolor más grande es el que siempre olvido, Ese que merodea entre mis zapatos creando agujeros nefastos, Inventando figuras de puntas y arrugando mi frente. Para mí el dolor no es más que mi tristeza, Aquella que en segundos me destruye y vuelve a sonreír, Por eso la evito, me resisto y corro y corro, Para ver si me alcanza, si me necesita, Y le hago señas desde lejos, la llamo y digo “dolor ven acá”, Ven aquí, ven por mí.
Sería injusto decir por qué a mí, porque a mí, por qué yo señores, Porque siempre yo, siempre mi vida, siempre mi gente, siempre mi corazón Y cada vez menos alma. Sería injusto y egoísta desviarlo, engañarlo y cambiar quién soy, Mejor lo llamo, me enamoro de él y camino a saltitos, Llena de risa, llena de dolor, Con mi cara seca, mis huesos fuertes y sin ojos, Sí, sin ojos, sin ojos y un perdón. Porque me visto de lo más feo que existe, Me enamoro de aquello que todos rechazan, Me envuelvo sola y triste en él, Me reviento y armo con él.

Puedes decir de mi locuras y más idioteces, Puedes creerme depresiva e indescriptible, Pero dime quién eres para no querer vivir el dolor, Dime quién eres tú para no querer, Para no quererme y quererlo, Para entender que sin él, me pierdes también.

sábado, 8 de mayo de 2010

Configuración ~


Si mis recuerdos hablaran, dirían que no sé nada de mi.
He descubierto que un par de agujas y mi ánimo entre piernas es el mejor aliado, y no necesito de variedad, sino más bien, cambios drásticos de ánimo. Por que si recuerdo de a poco, vivo de cambios, hilos en mi cabeza y dedos maltratados.
Me enamoré peligrosamente, de la forma más suicida que he sentido. Creo que en momentos reviento en sueños, de esos que se repiten una y otra vez para convertirme en algo más allá. Cuando he llegado al punto del más allá pierdo mi lógica, me visto de fantasma y cambio nuevamente.
Para hablar de mi se necesitan dos, mis pies y algo que no quiero saber, algo de aquello que fluye después de nada, a través de todo y más. Mi mejor método no lo conozco, mi titulo está por aparecer, lo veo venir lento, tan lento que retrocedo, desvanezco y vuelvo a brillar. Me parece haber jugado ayer conmigo, con lo fácil que es poder tocar mi alma, mis huesos y lo que llevo en mi, así de difícil es volverse sólida cuando ves y no ves.
Me enamoré de la manera más peligrosa que he sentido, me enloquezco a costa de nada y manifiesto que una vez en mi vida lo he vuelto a hacer. Al parecer navego desde aquí, desde el momento en que quise construir un piso bajo el que ya tenía, en el instante en que vi mi vista torcida.
Soy el alfiletero que desviste cualquier forma de nacer, el desencuentro entre mil batallas y mis rodillas rotas, la mezcla perfecta entre tantos que congenian. Pero estoy, me creo y atravieso la milagrosa mentira, ésa anécdota que para mi, hoy no es más que realidad.
Me he enamorado y no sé que más decir, no sé que inventar, al final siempre es lo mismo dando vueltas, girando en mi música, en mi comida y cada cosa que huela a eso. Puedo olvidar mis ganas y el don que perdí al saber su significado, pero me rehúso a oír distinto, latir más decadente y tener mucho tema para discutir.
Todo lo que ya soñé y despertó lo que nunca quise recordar, es a lo que llamo; no saber nada de mi.
Y estoy perdida, me han tomado como rehén y voluntaria dejo que me aten, me lleven y griten que soy inocente por sentir.

- Mi cabeza está completamente torcida, sin embargo, aún logro escribir lo que no dejo de recordar.

viernes, 9 de abril de 2010

Puto sueño vivo

Como si quisiese entrar, golpear puertas y abrir ventanas,
Recorrer todo e impregnarlo con sus negras manos,
Despierto, no duermo y vivo el sueño, aquel que odio y debo recordar una y otra vez,
Despierto, me recorre, me ensucia, me cambia.
Son sucias sus manos, su cabeza y lo que desea, lo susurra a propósito,
Quiere algo de mi y no quiere nada en mi.
Desmiente que miento y traga y traga,
Yo trago y no desmiento.

Podría vivir con ello entre mis dientes,
Apoyando mi cabeza y cobijándome al dormir,
Podría escalar palabras y escupir lamentos,
Pero, no lo merezco, no me atrevo y me cambia.
Estoy harta de esta maraña de mierda,
Inventa situaciones para mi, me clava y desnuda a la vez,
Estoy harta de creerla y recordarla cuando no debería,
Cuando no está vivo, no existe pero si pasó.
Estoy harta de comerlo todo, tomar cosas del aire
Y apagar como loca, como estúpida.

Ya no quiero, por favor de verdad no quiero.
Veo hasta mis rodillas, alcanzo mi cabeza,
No quiero más nada, no por favor.
Estoy harta de sorprenderme, despertar dolida,
Creer en nadie y desilusionarme de mi podrida cabeza,
No necesito estar lúcida, no quiero,
Por lo menos un día, tan solo uno, déjame dormir.

miércoles, 14 de octubre de 2009

ojos, oídos y fuera.


Fuera, fuera, FUERA ! Fuera hacia afuera, más al centro por favor, fuera más constante, menos equivalente, vamos! fuera, tan bien fuera que no se pueda ver. Quieto pero fuera, retírate, desde afuera, mientras pueda, mientras quiera. Insisto, FUERA desde ahora desde siempre, para siempre y en un minuto, fuera contigo e infinitos, cables y FUERA.
No me quedo para más, no me detengo para más, no pido nada más, sólo fuera por más.
No te equivoques, no malinterpretes, solo es un poco fuera, apagado o en off. Cuando estás fuera, ya no hay centro ni dentro, no hay lógica ni conversación, dentro es estar fuera, pero simplemente de toda cordura.

Estoy dentro para no creerte.