jueves, 5 de agosto de 2010

Mi "nosotros" en un pasado presente.


Si juego al masoquista, para lograrlo pienso en ti.
En mi mente todo es fresco y nada muy complicado, porque si hablo de recordar, soy experta.
Era pequeña, lo sé, sin embargo sentía como nunca lo he vuelto a hacer. Me gustaba todo de ti y creía ver todo en mi, era fácil encantarme y descubrir lo más hermoso junto a quién yo elegí, era y será como también fue, lo mejor de mi vida.
No fue extraño amar tanto, ni siquiera pensé limitarme al ver que mis pies no se rendían, mi inocencia explotaba y moría día a día. Y me enamoré, me enloquecí por ti, te busqué, me entregué cuantas veces quise, cuantas veces lo sentí, cuantas veces te quise dentro, profundo e intenso, de todas las formas lo intenté y resultó, te quedaste y ahora juego una vez más.
Mis mejores recuerdos te los debo a ti, incluso me arriesgo y acepto que nadie podrá cambiar lo que pienso al respecto.
Me gustaba comer lo que tu dejabas, olerte y acabar contigo cuando la histeria se apoderaba de mi ... amaba coleccionar mis canciones y no cansarme de ellas, ésas que todas me hablaban de ti. Recuerdo absolutamente todo, fechas, palabras y problemas, tonteras y aquellos ataques de rebeldía.
Me encantaban tus besos, tus juegos y mis golpes sin necesidad, la comida chatarra, los besos en la plaza, las despedidas, el reecuentro, tus llamadas y mis cartas, los sueños, tus recuerdos, tu presencia, la tuya y la mía, cuando existíamos juntos, cuando mi mano se sentía protegida cerca de ti.
Todo amaba de ti, todo necesitaba, todo quería y siempre guardé. LLegué tan lejos y me apoderé de alguien que no me pertenecía, le robé el corazón y sus días, lo vi de uniforme y sin él tambien, manifesté alegría al verlo, lloré cuando se fué, me creí loca y descriteriada, me encargué de la distancia, me enamoré mientras esperaba, te perseguí y me perdoné, intenté cambiar por ti, intenté vivir y no.
Creo que he olvidado muchas situaciones y vivencias, pero increíblemente a ti, nunca te he olvidado, nunca he querido dejarte, no he querido borrar cuantas veces reí junto a ti, menos deseo creer que aquí ya nada pasa.



- Hola 16 años, bienvenido 22 años.

Hoy es distinto, demasiado diría.
Mi secreto es nunca recordarte, mi karma es no evitarlo.
Te regalo "esta vez" porque estoy segura que no habrá más.

("no habrá más" es mi segundo secreto).