miércoles, 11 de febrero de 2009

Básicos v/s absurdas



Las mujeres siempre se sienten incomprendidas, según ellas les falta tiempo a favor y tiene mucho por que reprochar, en cambio otras optan por lo fácil de un hombre. Existen aquellas que lo masculino les brota al abrir la boca, usan muletillas y olvidan -cruzar las piernas- al sentarse. Son prácticas y libres de -enredos-, les encanta la vida nocturna mientras tengan un trago en la mano y son extremadamente amantes de su soledad, PERO de seguro algo las llevó a querer más la -nada- antes que un -todo- bien incierto. Los hombres se quejan de no entender el punto exacto en una conversación, el hecho de no estar siquiera cerca de la verdad y lo poco que hablan unas cuantas, cuando al mismo tiempo unas pecan de habladoras e hirientes. Otras son bestias disfrazadas, ésas que les encanta jugar sucio, enamorar a un sujeto perfecto y arrepentirse de haber perdido una “gran oportunidad”. No logro entender las innumerables estrategias de las súper fieras, la capacidad de olvidar rápido y un “siguiente” es la señal a un comienzo, tal comienzo que pronto será un “me fastidias”… pero ahí están ellas, esas que se topan con el sujeto herido por una perra, una inconciente que no valoró, que jugó y dejo al muchachito con bastante orgullo y mucha desconfianza gratis. A veces odio esa instancia en que los EX son tema de conversación, de comparar etapas y creer que a pesar de ser pasado, siempre hay algo por reparar, por aceptar y decir: “Soy héroe en esta historia”…¡Claro que no ! Lo peor es ser héroe, ayudar en algo que por nombre lleva -tema ajeno-, -tranca- que no es mía y gritar un “supéralo” es lo más sano para salir sano y salvo. En momentos hay que dar el paso al frente y decir: “Aquí no he roto platos, la cuenta es tuya”.
Es fácil decir “he aprendido”, pero uno siempre aprende con el -infame- o choca más adelante con el indicado, quién por desgracia SIEMPRE carga con todo lo desagradable, se lleva una impresión fatídica y te llama “complicada” al instante. Las mujeres son inteligentes por naturaleza dejando de lado ese típico comentario de -las blondas son tontas-, COSA que para mi es incoherente, no por ser de cabello claro y poder dar a luz, sino por el hecho de conocer y resaltar QUÉ hasta la mujer más teñida e incompetente está creada para lo turbio y bien elaborado si así lo desea. Sabemos mentir a la perfección y es difícil que nos atrapen en el acto vergonzoso, creo que aún no existe el hombre que madure antes, no existe aquel hombre que sepa ocultar información sin mezclar la patraña torpemente y tropezar después de días con un comentario en su contra, aunque claramente el secreto de las mujeres no lo conocen, los atormentan y prefieren tener sexo casual, ése de una noche, porque OBVIO si lo repites más de una vez es “engancharla” o simplemente no sacarla de encima por mucho tiempo. Para las mujeres(bueno no todas), es como inyectarse adrenalina de manera excesiva, eso de jugar al “no recuerdo su nombre pero estuvo bien”, como también el “jugamos a lo fugaz” y si te he visto no me acuerdo. Esos tipos de temperamentos me fascina conocer, no por ser curiosa en demasía, quizás es lo nuevo y extraño de disimular lo poco excitante que es -vivir de aventuras-, lo poco que valoras y rescatas al siguiente día. Me siento vieja cuando veo a un grupo de huevones practicando el famoso “ponceo”, incluso he llegado a pensar que he vivido escasamente y he dejado de lado el weveo intenso con el primer -macho alfa- que te provoca y te olvida cuando se agarra a la otra. Cuando menos caretas inventas más desconfianza debes soportar, cuando más ligera de casco es la mujer, el hombre se gana el papel de cuernudo en toda su expresión … ¿quién lo entiende?

Existen tres tipos de mujeres, las -feas-lindas-y-ricas-. Las feas tienen suerte, las lindas son de compromisos y las ricas para weveo. A las feas nadie las mira, por ende CHAO celos, CHAO ataos y son “expertas” para satisfacer… al final por la cara no entra nada. Las lindas son exigentes, minuciosas y difíciles de manipular, repelan a los sujetos liberales y atraen a los OUT de la lista. Las lindas pasan solas.
Y las -ricas-, son de la noche, y del minuto con la presión alta. Los hombres y mujeres -ricos- son para pasarla mal, al final te preocupas de “el que hará cuando está sola(o)” y olvidas la fabulosa seguridad en ti.

Los hombres son básicos, todos iguales e increíblemente volátiles, aunque hay de esos que se encantan rápido y al primer choque lanzan el -jodete-. No me gusta culpar al sexo opuesto por las actitudes de las tan “incomprendidas mujeres”, tampoco comparto esas infinitas trancas de desilusiones irreparables, la verdad es que ser infiel es un deporte, un bien en común, al final el juego es un macabro plan creado por ambos, teniendo sólo un papel principal y el bendito karma de ser víctima, un rol que carece de arrepentimiento y mucha libertad de mandar todo al carajo cuando el o la pretenda volver.
Lo mejor de ser víctima es estar fuera de culpa, libre de decisión y la opción de ser despechada o bien puta de X día en adelante. Las mujeres melosas y hostigantes sólo sirven como pareja de un desamparado, un constante -pateado- e impredecible, y sí, los hombres de ese tipo “espantan y hasta nunca” o “se unen a una celópata”. No existe termino medio, ES O NO ES, pero depende de que lado te lanzas, que extremo eliges y procuras examinar, PERO !hey¡ los que van a la deriva y entran en juegos de “relaciones abiertas” son los más perjudicados cuando el otro lado supera tus expectativas y vive de más patrañas que el juez. Es por eso que creo fuertemente en la conexión rotunda del “ES O NO ES”, porque de lo contrario (el más o menos), siempre termina siendo un -me debes una explicación-.
El secreto de los hombres es más público que misterio, son obvios SIEMPRE, (punto a favor), en cambio las mujeres piden harto, wevean harto, pero está firmado que … “nunca saben lo que quieren”.
Las mujeres -dicen- amar, los hombres extirpan el -entender- pero es fácil… los hombres quieren y las mujeres… ¿y las mujeres? - no tengo idea-.
Cuidado con las bien putas, ésas siempre ganan.