
Y ella se esfuerza a diario, construye lo indestructible y no coincide. Ella no se da por vencida, no escucha, tapa sus oídos, corre más rápido. Ella deja de manipular, escupe bazofias, traslada su mente. Ella se manifiesta, no guarda, se exaspera y necesita, pero corre sintiéndolo, vuelve insistiendo, se olvida queriendo. Ella no fracasa, no pierde, no resiste el rechazo, ella sin duda toma otro camino. Ella no es nadie, era un antes, un pasado, lo que hablaron, murmuraron y transformaron, tal vez la metamorfosis, el extraño bicho que no sabe, nunca sabe y desplaza. Pero desplaza, sí que lo hace, con tiempo o amargura, es exactamente normal para ella, su cobarde fobia y el argumento pobre.
Y ella teme, se arriesga y pide un ticket, ella habla y pide, camina y no persigue.
Si me recuerdas, olvídame, despídete, devuélveme.
Ella es un todo, un nada y nadie ... cuando te callas, me pierdes y dejas de nombrar la verdadera razón por la que decidí.
- no soy culpable, sólo pierdo la cabeza.