miércoles, 26 de octubre de 2011

Mi despedida


Creo que me chupó el diablo.
Hoy, noche –tarde, días atrás… han sido una real mierda.
Me gusta tener el karma de atrapar gente, tener resentimiento hacia otros, vivir mi vida normal y fácilmente dejar de recordarlos, sin embargo, todo cambia si está don cariño de por medio.
No está de forma rutinaria ese bichito de crear amistades de la nada, amar al mundo al conocerlo y creer que todo es tan chévere que moriré de felicidad, pero sí, soy demasiado rápida para encariñarme. Hace tiempo atrás escribí que quería más a mi mascota que a los cercanos y reales merecedores, pero no me equivoqué, una vez más.
Nunca me arrepentiré de lo que entrego y doy por alguien, nunca estaré más convencida y segura de quién soy y seré sin nada a cambio.
Ojalá aquellos que me llamaron falsa conchesumadre, ególatra y cuatica, revisen su historial y encuentren algo bueno en su mundo de mierda. Yo seré cada vez más feliz, más plena y llena de de todo lo que necesito, porque en ese instante, cuando me odien sin motivo alguno… reiré a carcajadas.
Amo a mi familia, mis primos-amigos, gente conocida y cercana, a mis animales y vacaciones con ellos, porque de verdad señores, es lo único que dura y no te desilusiona en la vida.
Ya es mucho cuento viejo y hediondo de siempre, comentarios cobardes y gente que en algún momento estúpido de mi vida quise por error.
PD: Puedo ser patética y despistada, pero jamás una idiota.

NOTA: A pesar de ser una más, estoy completamente segura que el amor, cariño, abrazos, confidencias, comidas, risas, invitaciones y presencia, estará dispuesta para quienes lleguen a mi vida y la valoren como tal.

Buenas noches, adiós.