miércoles, 13 de junio de 2012
oibmac
Hubo cambio.
Últimamente mi palabra es "no sé".
Perdí las ganas de escribir, como también las de saber que quiero explicar.
Un cambio tras otro, una noche menos que puedo dormir.
Como si estuviese drogada de tanta pregunta, enterrada en tantas respuestas. Y hoy llueve, eso me alegra mas supongo.
El cañón dispara hacia dentro y cava, malinterpreta y no dice nada, nada para mi, nada para ti. A veces la música es la mejor terapia antes de dormir o en caso extremo liquidar las ganas de haberlo hecho. Confundida, torpe y sé reír, cambió todo, sigo igual, pero hubo un cambio y sera el mejor.
He cambiado todo, y se va, desaparece como aquellos cambios que vi en mi gente, en las actitudes o aquello que sin conocer toma importancia. No permitiré que alguien envíe un cuarto de mi, tome un ticket de ida con compañía nueva, y se olvide que alguna vez fui el cambio de la suya.
Espero con audífonos, los cambios que evolucionan y esas cosas gratis que siempre me hacen feliz. Con la mitad de lo mio, la punta perdida y esa esperanza de viajar en tren.
Algo bueno es que sepas, y recuerdes mi valentía, porque me convertiré en cobarde al día siguiente.
Lo mio es crónico, lo tuyo pasajero; esa es la situación.
viernes, 8 de junio de 2012
Remember me as a time of day
Estoy en blanco.
Sin gracia, sin mentiras.
Me he partido en 10 veces, he caído sobre lo que me pertenecía y sigo aquí, como si nada hubiese devuelto el sentido, como si el tiempo jamas se despidió de mi.
Son 100 actitudes tirando de mi, de mis entrañas y lo que queda de razón, convirtiéndome en estúpida y fácil de humillar. Pero me cansa el hecho de ver tanta buena intención donde nunca quise poner los ojos, donde tal vez algún día tome un café y extrañe a todo aquel que desperdicié. Pero todos siguen, algunos corren y no avanzan, otros miran el pasado y deciden una vez al día recordar lo que fue. ¿Y yo? ¿Que hago?
Ojala pudiese creer en algo, entender porque la actitud masoquista de dar todo lo que vive en mi velador, en esas historias y espacios que quise ceder, en aquel tiempo que no dude en vestirme para dormir y di el lugar favorito de mi intimidad. Me gustaría saber tanto de las horas, de ese trabajo constante de no ser inconstante, la maldita travesía de generar algo positivo y dejarlo ahí, tomando el riesgo de perderlo, de acabar conmigo.
Ha dado vueltas completas, poniendo de cabeza mis valores, pateando mis noches sagradas de sueño, enriqueciendo cada vez mas el hecho de estar a 1 centímetro de lograrlo, de poder al fin; creer que mi peso existe.
Y no, no se decidir.
Y ven por mi, llévate todo, porque claramente es fácil competir con alguien que no sabe decidir.
Prefiero quedar pisando hojas todos los días del año, comiendo de mi falta de apetito, creyendo que luchando puedo perder, pero mas pierde el que no lo intenta.
Come de mi, te doy cada segundo de lo que queda al estar de pie, llévate mi olor para cuando estés preguntando quien fue peor, destruye el secreto que mantengo y sentí por ti, hazme tonta y egoísta, defiende el error frente a mis imperfecciones, pisotea mi cara mientras dejo notar que me interesa, olvida lo que dije cuando abrace tu injusticia, come de mi, aliméntate y no vuelvas.
Yo estaré en el mismo lugar, en este que ya conocía y mas de alguno dejo que conociera.
Me alimentare de haber hecho todo y me esconderé de la mejor manera; en mis palabras.
Diré que no me destruiste.
domingo, 3 de junio de 2012
Fue un placer.
Repetir situaciones.
Pensé que seria mas fácil, sobretodo si ya has creado algún tipo de fuerza protectora o mas bien personalidad de ataque. pero no es así, jamas tuve el arma secreta o la capacidad de aventurarme sin ser la parte de rodillas. Ojala hubiese sabido antes D, quizás todos hemos querido mas de alguna vez, sin embargo, la idea es descubrir y creer que a pesar de estar a ciegas, lo bueno vendrá al fin.
Para mi es cuento viejo, el mas viejo y recordado, ese que en momentos de abrir la cabeza llega con impulso de destrucción. Mas maravillas de noche, menos estrategias y limites, eso quisiera y espero tener cuando el minuto se acabe. Apreciar el hecho de asumir todo, estabilizar mi seguridad y tener la puerta cerrada si eso que tanto temo viene por mi.
He tratado de coser mi boca, dejar de malgastar el tiempo con mentiras y decidir una vez y de forma rotunda. Pero se ha convertido en lo mas extraño y vergonzoso, ese trote entre correr o desvanecerme en el intento, dejando que decidan por mi y me despierten cuando este hecho.
Ya he creído en la gente, he amado hasta desquitarme y escrito mas de esto, tal vez es suficiente en mi tiempo, demasiado entre tanto ir y venir, escaso si canto tres por ti. Pero así va conmigo, me arrastra desde el cabello excediéndome, llevando lo que favorece el hoy a un lugar que aborrezco cada día mas.
Podría sostenerme con garras en lo que deseo, introducirlo en mi cuerpo sin ser visto, mirar solo cuando nadie lo note y enamorarme de ser alguien que permanece constante. Y no es así, jamas lo he logrado, siempre veo la espalda de otro, pido sin vergüenza que vuelva aquí, que entre mas derrotada me dejen, mejor podre sobresalir.
Mi vida toma el curso que evito hace un tiempo, el hecho de abandonar el deseo de quedarme por siempre, de estar de pie mientras cargo a los demás, esas ganas de estar en todos y de manera inolvidable, esa maldita manía que impide estar vulnerable contra el golpe, lo malo de un suplente.
Pero tocaste a mi ventana, me llenaste de piedritas el balcón, arrancaste el hecho de subir y no bajar, rompiste la ley del miedo y causaste la muerte de algo que quise y mantuve por horas, años y días en mi.
Mejor es despedirse antes de golpearnos en excusas, esas que a través de mis ganas han hecho lo mas débil como nombre, la fastidiosa idea de creer que una segunda vuelta seria el paraíso de alguien como tu y yo.
La realidad es menos nefasta que causar tristeza en ti, es lo mas fácil olvidar y dejar ir, mucho mas que un árbol que desvanece sobre lo que construí.
Al parecer ya estuve aquí, ya comente como seria la idea de aceptarlo, de desaparecer orgullosa y cansada del intento, de esa insistencia que aburre hasta aquel que ríe y explota. Me descubrí en el peor momento de esta etapa, quizás antes o después, espero que nunca.
La falsa expectativa sabe a pisada, a rostro desgraciado y sonrisa volátil.
Guardare como todo en mi caja de pasado, para cuando llegue el día de extrañarte, lo abra y vuelva a entender lo bien que fue estar sin mi.
Todo termina y comienza nuevamente, es como la idea trágica de pensar una y otra vez, despertar dos horas, lamentarme diez.
La cuenta ha hecho clik en mi, y yo le he dado la mano.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)