viernes, 12 de octubre de 2012

bendecidos los que no.

La pequeña estrategia llamada "memoria". Podría decir que es la consumista y parte perdida de todos, esa que te abandona y presume por ti. Una vez oi una historia, puse de esa -atención- que poco demuestro, sin embargo, me atravesó como un golpe nefasto. Esquivar las posas de salto en salto, no salirme de las lineas del pavimento cuando vuelvo a casa, tapar el sol con un dedo, pisar hojas en otoño, ver la primera flor de mi jardín, el olor después de la tormenta, el bostezo de cada mañana, el viento sobre la cara, el abrazo en el día de tu cumpleaños, ese viaje sin planes, la llegada de lo esperado, el fracaso y sus limites, la discordia y perdón, el olvido de cosas importantes, el nudo en la garganta, la risa descontrolada, tu prenda favorita, la música en la radio, el olor de tu cama, conversaciones de madrugada, peleas infinitas, amistades extrañas, padres insuperables, palabras claves, miradas en el metro, pies helados, insomnio constante, dormir acompañada, estrechar mi mano con la tuya, reír chocando dientes, correr desnuda, colección de nada, morderte el labio, tropezar en publico, cantar en la ducha, sentir miedo, vagar por comida, despedir a los sabios y novatos, desaparecer en uno, mente en blanco, burlas de vuelta, sacar la mano por la ventana, fumar en la playa, café y cigarro, manta y sueño, primer lugar, tercero también, destruir fotos, tomar fotos, congeniar en todo, malinterpretar todo, viajar de noche, esconderte en tu cama, mirar el techo, recordarte, subir al cielo, suspirar, comer lo favorito, gastar sin pensar, cicatrices en las rodillas, andar en bicicleta, cortar una flor, decir adiós. Eso y mas, pero es difícil si existe en mi; la memoria y el corazón.