martes, 11 de diciembre de 2012

O U T

(Guardar) Es raro perder las ganas de escribir, de leer o estabilizarme. Tal vez los días están mas extraños, mas intensos y frágiles. Pero que me queda, si ya esta todo escrito. Me pican las manos por crear algo, por mantenerme de pie en eso y reír de haber salido de mi, de esto. Ya es poco divertido hablar sabiamente, casi innecesario, pues todos corren, por poco vuelan, y atravieso entre perdigones la poca ventaja de sostenerme bajo tu pie, aferrándome con fuerzas a lo que queda cuando ya no hay, y se vuelve la esperanza de tener todo. Incluso me he advertido, que es difícil escribir sin ser malinterpretada, erróneo en lo que digo, nefasto si se lee entre lineas, pero que tanto temer, si es mio, es lo que quiero y seguirá así. ¿Podrías quedarte otra noche? Antes que ese puño se lance a mi cara, y no termines mas, no acabes mas con lo que llevo a tientas, con lo poco que veo y manifiesto. Me quedo aquí, junto a la cuenta regresiva, a eso que pesa en el pecho, a lo bueno que es ver una mano agitar a lo lejos, para poder quitar la tierra y correr, perderme y saludarte con el mas pequeño del mundo. Aprendí que olvido, extraño y no me quiebro. Sin embargo, creí no serlo, no caer en eso, pero ta vez tu y mi almohada, jamas se dejaron de ver. No creo que tanta excusa y ropa tirada me señalara que estaba acabada, y pienso, me hago circulo y vuelvo a mi. Cada día mas, cada día constante. Espero el pecho salte, grite y lo pueda ver desde afuera, para reír de mi, alegrarme de tanta discordia, para luego abrazar lo que tanto costo tener donde nadie tiene. Que no sangre lo que está vivo.