Han pasado tantos años, tantas cosas, tantos recuerdos.
En mi mente viajo todos los días imaginándome en otros
lugares, otras noches y mi corazón no quiere volver conmigo. Tengo una caja en
mi closet llena de mí, de ti, de todo eso que jamás pude recordar sin
despreciarme. Recortaba cosas para mi mural y entre ellas cayó una foto tuya.
Es triste saber que la vida no se detiene, no aprecia lo que uno olvida, eso
que alguna vez amamos. Yo te amé tanto, te sentí de todas las formas posibles y
descubrí que nada podrá igualarlo.
Me recuerdo riendo, abrazándote en mi cama, inventando voces
graciosas, comunicándome con caras y en silencio también. Te recuerdo durmiendo
con la boca abierta, tu mal humor y actitud misteriosa, todo lo que eras
estando conmigo, a kilómetros y dentro de mí. Te recuerdo todos los días, desde
hace años y ahora. Ojalá hubiese crecido de forma menos dolorosa, sin tantas
pruebas de por medio, sin herirte. Pero ya no está, ya no existe.
En mi caja encontré una carta tuya, tres páginas y un sobre
rosa. Siempre te pedí una carta queriendo guardar algo que sabía te costaba
hacer. Lo difícil de la carta no es que la hayas escrito, sino el por qué. En
una parte de ella mencionabas que, si alguna vez no sabía más de ti, escribiera
en mi blog y que tú estarías leyendo esto.
Quiero que sepas que aún te extraño.
Me recuerdo en viajes, en peleas eternas donde nunca te di
el espacio para pensar, te recuerdo con detalles, con un número 14 siempre.
Cómo no recordar todo, cómo hacer que esto se libere, me deje ver desde otro
lado y no cada día con el corazón. No sabes las veces que pedí quedar fuera de
todo esto, abandonar las ganas estúpidas de idealizarte, poner todo eso ante
cualquier persona, cosa o situación. No tienes idea.
Pero no está bien, así no está bien. Se volvió insano,
enfermizo.
Cada vez que vuelvo a ti, me desarmo y lucho desde adentro.
Porque a pesar de las innumerables veces que nos abandonamos, algo sigue
insistentemente llevándome hacia ti.
Han pasado años y en cada año que pasa, te veo más veces en
mis sueños, te extraño cada día una hora más y veo que la distancia es lo único
que llenará este vacío. Te recuerdo haciéndome reír con tus estupideces, tirándome
a una parte de la cama por ser un volcán, tomando algo juntos, siendo nosotros
mismos sin vergüenza de por medio. Me gusta saber que exististe, que me amaste
como yo lo hice y que sin saber qué saldría de esto, supimos esperar.
Seguiré creyendo que algún día la vida te traerá de vuelta,
con el corazón entero, con una sonrisa y tu mano. Mientras estaré aquí
construyendo lo que te llevaste y nunca quisiste regresar.
Te amo, y te amaré siempre.
SIEMPRE.
14-
PD: Siempre quise decirte lo importante que eres y serás para mi. Digan lo que digan, hagas lo que hagas en tu vida, estés con quién estés; Te amaré con todo de mi, de Stephanie.
Perdón.
