
Mírame y dime lo que ves.
El morbo no es más que un simple tema en la cama, a veces fuera de las reglas y muy censurado cuando el escrúpulo del otro mata el propio. Las típicas burlas y comentarios nunca cambian y siempre el mejor nombre se lo lleva el aparato reproductor masculino, claro que -PENE- en este caso es muy agresivo para algunos. Y dicen que las películas porno son hechas para hombres, porque las encuestas así lo dicen, el machismo lo grita y la mujer opta por decir: “A mi eso no me excita”. Pero vaya qué mentira, entre más marginamos, menos hablamos y para mi eso es una vil mierda. El final ya lo sabes, lo imaginas y cae en lo mismo, la mujer es la de pinta de prostituta, y el hombre la engaña mientras trabaja, a pesar de eso ella los descubre y recrean un trío…¡despreciable!
¿Y cuándo nosotras? No es por reprochar ni atacar, pero -algo- es ínfimo aquí.
Mi punto de vista es poco feminista y con bastante cliché, claro, lees bien …”cliché”. Aunque digan que eso lo llevan pegado en la frente los muy bien dotados machos, aquí existe una mujer que cuenta uno a uno lo extraordinario de pertenecer a un ciclo bien marcado.
Y para qué malgastar tiempo hablando de moral y escasez de honestidad, para qué culpar a los hombres, porqué dejar como víctimas a las féminas, ¿para qué? Si al termino del día las conclusiones son gratis y para mi lo justo siempre será la balanza, lo que pesa allá, pesará acá, si tu te pasas la vida cagando, asume el cagón de vuelta.
Aquí no existen hombres en un saco, ni mujeres que aprovechan el divorcio de aquel, aquí no permito el perdón cuando huelo hipocresía ni la desesperación de un mes sin estar activo, nada de eso, siendo mujer u hombre, la cosa se viene parejita. El hombre se preocupa del tamaño, el movimiento y la facha, en cambio la mujer lleva el calendario en la cartera, el día 14 en su diario y la pastilla del día después.
Por separados son astutos, hablan de protegerse, del futuro y lo mal que sería tomar el papel de padres sin tener un puto peso en los bolsillos, pero está bien, es lo correcto, así dicen y así parece. Entre tanto cuidarse, informarse y aprender a manipular hormonas, el morbo y la elegancia en el sexo terminan por no congeniar, aborrecerse y dejarlo para después. Pero están equivocados aquellos que ignoran conocer olores, descubrir puntos débiles y abstenerse cuando la vida no pasa más allá de tocarse sin manipular otra cosa que no sea el morbo. Para mi es tiempo de cambio, ya que la guerra de sexos me exaspera e incluso llego a pensar que existe tanta puta suelta y regalada, que el nombre de “maricón” que llevan los hombres es más bien gratis.
Los cuernudos(as) asuman el hecho de no saber satisfacer y dejen de lado los shows patéticos, en cambio, los que viven la vida a tontas y a locas, aprecien el nombre de ETS.
Señores y señoritas, si no aprenden costumbres libidinosas, pues olviden al sexo opuesto, permanezcan con oídos sordos y estén dispuestos a carecer de valentía. Pero tranquilos, porque están esos(as) arrebatados y sedientos, esos que logran cohibir y asustar a los que esperan por ganar la iniciativa. Mejor dejar el juego de lado y no estar constantemente juzgando la situación, usted es libre de ser virgen o casto, pero no se enfade y diga que se aprovecharon, la usaron y huele a basura, es más sano pensar en el lugar que dejo de ser
-inocente- y si está a su favor que el espacio era ajeno; diga que usted lo hizo y se largó.
Y no dejo de insistir, a las mujeres les gusta lo sucio, pero no la limite porque sabe hacia donde se dirige.