sábado, 20 de diciembre de 2008

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Los que construyen, son destruidos.
No sé que gran diferencia hay entre soñar y destruir a un soñador, tampoco quiero saber. Dicen que aquellos que usan anteojos a corto plazo ven menos, cada vez peor; hasta no lograrlo, sin embargo, yo no uso de esas cosas, aunque quisiera probar.
El magnetismo es una vil mierda, eso de polos opuestos y cuanta diferencia -según- atrae sujetos, objetos y weás que nunca entendí. Puedo afirmar y no retroceder con respecto a lo que pienso, pero eso, para mí es una estupidez. Creo que el ser humano o un weón aburrido quiso inventar respuestas, al igual que otros, con la gran diferencia que tratan en su mente, en el día y durante toda una vida.
Quién sabe cuantas cosas y vivencias puede retener mi mente, tal vez sólo guarda lo que no deseo recordar simplemente - y como he sentido antes- sirve para torturar.
No quiero escarbar en una maraña de incoherencias ni encontrar la solución a todo, lo que quiero y espero no olvidar; es cómo vivir sin preguntas.
Creo que el ser humano o en este caso un - fenómeno - se despiertan buscando soluciones, dando soluciones y proyectando unas tantas a futuro, que por lo demás, es incierto en todo aspecto. ¿Será que la vida es un problema individual?
La vida no es un karma, pero para qué tanto enredo y weveo, para qué ser metódica y pautada, porqué necesitar respuestas cuando nadie hace preguntas, ¿porqué?

¡Qué fastidio!

Cuento aparte.
Digo que el magnetismo es una vil mierda, sí LO ES.
No lo digo de despechada, malhumorada o imbécil; lo digo porqué es así.
Si quieres razones -búscalas-... aunque es fácil, lo difícil es estar.
Es cómo despertar un día y decir un -HOLA- a todo aquel que mire tus ojos, se
Acerque y te pregunte ¿cómo estás?; así de falso.

- Qué es eso de: ¿+ & -?

Yo creo ser el signo "&”... otra vez digo: ¡que despreciable!
Quizás no existen más fenómenos "&", de esos que piensen hasta estallar y de tanto y tanto, se queden a esperar. Vale la pena no seguir en cortes de circuitos, me ahorro el cable rojo y negro, lo positivo y negativo, si está bien puesto o a punto de caer; prefiero ser el signo entre ellos.
La vida es un karma individual, pero sí detesto que ése karma - a veces - sea colectivo.

Yo quiero un cable a tierra.-

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Soy puta.

Soy puta.
¿Ansiosa? i don't care baby.-
¿Será que los humanos son HU-racanes sin manos? whatever. A la primera palabra cuerda que diga, soy tratada como una vulgar puta que quiere más allá de lo común, de aquellas que rechazan ser conformistas, de esas que -según- los huracanes, aborrecen por ser bien putas. Me dicen la ansiosa, la indecisa y estúpida, todo eso y más, incluso y casí en extremo; la atrevida.
NO me importa y prefiero que después de -no- importarme, me guste en demasía. Soy puta como dice la otra bien puta que me ve de tal forma. Soy puta al correr, al querer y creer en otro que no parezca ser vividor también. Cuando pretendo cambiar por un mes, o tal vez dos semanas, ya es poco libidinoso, poco extrovertido y sin intentar ser huracán, extraño ser puta. Es mal visto, totalmente extraño y siempre termino espantando a todo aquel que quiera comprobarlo por si solo, a todo aquel que cree ser superior en cuanto a intensidad, but LORDS, yo peco de intensa.
Cuando me llevo algo a la boca, me siento obscena, observada y HASTA anormal. no crea que hablo del muy coartado xxx, no crea que soy la -no- "cartucha" dentro de una masa de "weones que se hacen los weones" ... yo simplemente hablo de un desayuno cualquiera, de un bocado normal, de un sentimiento anormal y puto.
Claro, es obvio que al decir "puta" involucramos el sexo barato, el cuerpo suelto y dinero por aquí y por allá, pero no, no vivo de eso, no hablo de eso y tampoco lo sería. Yo hablo de lo mutante que es ser ansiosa, lo indescriptible que es querer todo, necesitar todo, exigir todo, y por eso, ser nadie.
NO sé si es mejor ser puta en forma completa y real, o ser un fenómeno carente de bastante mierda cliché.

Soy puta por ser extraña.

martes, 25 de noviembre de 2008

Estoy fácil.


Me pase en tiempos y lugares equivocados, sistemas de protección frente a todo y cuanta cosa tuviese de respuesta un -NO- rotundo. Una conclusión en mis oídos y bastante música para convertir en vida, cantar escondida y hasta ruborizada. La palabra "volar" me deja sobre el piso, cuando quiero y hasta dónde quiero, con un apretón que busco, llamo y espero, una y otra vez, siempre y cuándo quiera nuevamente. Tengo fantasías absurdas, no exageradas ni cerca de lo promiscuo, es sólo esperar la tarde, alcanzar el colorido arrebol y traerlo sin presión.
La clase de vampiros emocionales la perdí, aunque debo reconocer que fue lo mejor que pude extraviar. Siempre digo que es "el momento", cosa que acarrea el "me largo". No considero válido el silencio, he ignoro el hablar demás, simplemente prefiero rascar el suelo y colgarme de ella en casos extremos, quizás de un dedo o tres, la idea es no soltarme.
Me siento fácil, no en su totalidad, sin embargo, me gusta sentir y temer.
Hoy me agrada lo que cuestiono y más aún el hecho de no olvidar el interminable dilema, aquel que quita con éxito tanta historia -no- cuento.
¡Qué más da! Sigo pensando en frases clichés, en un final feliz y en el incierto -para siempre-. Es fácil creer sin estar pegada a un extraño fenómeno que hablan tantos, es fácil ir sobre lo necesario, inconsecuente y no valorado, a pesar de todo, hoy me considero fácil, creyente y despistada, pero falta eso, el tema en cuestión; Para siempre.
Me quedo con la imaginación abierta, los pies eufóricos y las palabras reales.
Quiero todo de cada cosa, ahora y cuando más te reproche. Quiero un todo de un real
-siempre-, quiero verdad que revuelve despacio, inquieta y agrada. Quiero volar y cerrar los ojos, dejar que alguien me guíe, aterrice y sea un nunca.

No creo pedir tanto, más que dirigirme hacia el sol.

lunes, 3 de noviembre de 2008

¿Quién sabe?

aquí, atrás, después... ¿ahora?
decidir o enfrentar, comer o tragar, dormir o soñar, detener y seguir.
Más que increíble.
Tengo faltas de ortografía y a cada cierta hora me creo súper heroe. No soy adicta a leer pero sí prefiero escribir, no pienso en quién se puede enterar, prefiero escribir y no borrar. Tengo defectos innatos, poco inteligentes y bastantes retardados. ¿ahora sí?
Me gusta lo no importante y el silencio también, invento un dialogo con mi manzana y río cuando realmente mi acompañante es especial. No soy de amigos pero sí de confidentes, creo en algo sobrenatural pero no me aferro a lo -posible-.
La ventana la abro, la cierro, miro, me callo, me tropiezo y vuelvo a reír. No sé si soy -suficiente- o -bastante-, no sé si mañana despierte de buen humor, no sé mucho la verdad. Lo que aprendí prefiero no olvidar, lo que guardo quiero que quede ahí, lo que pienso poco puede importar...lo interesante es -quién se entere-.
A veces, no siempre soy amiga de ser - impredescible-, otras y casí todo el tiempo quiero ser expontanea...pero luego, quiero a mi amiga de vuelta. Sé poco de hablar claro y también me gusta que intenten.
Prefiero los abrazos enternos, de esos que ya pocos exageran, poco ven y ya no creen.
Me gusta lo intemporal, constante e intenso...El lado -B- es el -no- al hablar de "constante". A unos les acepto gritos, risas y bromas; de uno, sólo quiero todo.
A él lo asusto, a ella le miento, a otros abrazo...a nadie le miento.
No es "tema" de debate, tampoco de distancia. Es querer bastante, ahora y cuando no quiera también, sin detalles falsos ni palabras debiles. Es -tanto- cuando quieres dar tanto, es demasiado cuando ves demasiado.

¿ahora stephanie?

Prefiero las fragancias, de esas que quedan, las que invitan y sientes, todas en algo, algo en todas. Una canción mirando nada, la vista en nada...la mente en todo.
Yo no sé que es -nunca-. Juro pensar más en cuanto es eso, en contar los dedos de mis manos y pedir prestados tal vez, hoy quiero que sean -cinco-... ¡Oh! no, mejor 10.

5 de los míos, más cinco(...)
Bueno, hace bastante son sólo cinco.

viernes, 24 de octubre de 2008

Tarde para confesar


Hoy elijo escribir yo, algo de elegir y un tanto de mí.
No tengo más de veinte años, no procuro vencer todo lo insuperable ni caer en lo fatídico, creo ser más realista de lo normal. Antes hacía todo sin dar tantas vueltas, imaginaba elefantes bajo mi almohada y fácilmente dormía también, reí de estupideces y me hice parte de todas en algún momento; sólo un momento. Me importaba poco el -qué dirán-, más espontánea al creer y difícilmente desconfiaba de mí. No sé si son vueltas violentas o un tornado quiso derrumbar ésa que no cuestionaba el paso adelante, no sé si fue mucho lo que hice, no sé si gaste todo para estar ahora en tal vez -muy poco-. Recuerdo que siempre veía las hormigas del árbol, las picaba con un palito una y otra vez, me escondía y tenía cosas en el estomago, dije palabras intensas que no sé deletrear en este minuto, calmaba la angustia tan fácil, sentía tan fácil, tan intensamente y real, hacía tanto por dios.
Eso fue a mis dieciséis años, el principio de descubrir, aprender y tantas veces olvidar, eso fue a mis dieciséis... cuando sólo esperaba permanecer. Con el tiempo y cada experiencia comencé a ser la Stephanie de dieciocho, diecinueve y veinte, Todas por etapa. La primera ciega pero feliz, la segunda sorda, la tercera muda...
¿Difícil saber que soy hoy? ... no creo; ciega, sorda y muda.
He insistido en que existe gente falsa, ésa que te absorbe por completo, se disfraza de vez en cuando, ríe unas mil veces y te pide "cambia Stephanie, estás mal". Me confunde... sinceramente me confunden. Yo sí, mentí. Pero no hay día en que no quiera volver un tiempo atrás, no hay día que diga "tal vez lo soy". No lamento haber mentido, sino que es algo más complicado aún, es algo que nunca debí hacer, no a esa persona. He sido cobarde jugando a no ser nadie, a ser la falsa he hiriente, fui todo eso y más...pero con la persona equivocada.
Dicen que todo se devuelve y creo que lo he vivido, sentido y gritado. Jugué y fue mi culpa, te manipulé y hasta te boté...-no sabes cuanto lo siento-.
No pedí ser un monstruo después de todo, yo sólo quería ser la Stephanie de dieciséis, ésa que no cambió de caprichosa, sino qué la hicieron caer, odiar y dañar.
Nunca he podido darte las gracias, nunca he podido ser sincera contigo, -NUNCA- agradecí el hecho de amarme, quererme y exigir un poco de mí, nunca la sorda-ciega-muda pudo dejar atrás el "qué dirán". Antes, años atrás si lo hubiese hecho, creo que sin tapujos también te hubiese amado, creo que en algún momento lo hice...pero todo se lo llevo quién no hizo nada por mi.
No hace falta vivir una experiencia más para saber que tanto me he equivocado, no deseo vivirla tampoco. Cuando tuve la oportunidad de ser yo, de hablar yo, de creer en mí no lo hice, preferí y opté por lo sin sentido, lo muerto y enterrado que estaba, fui por eso y te dejé a ti, sí, a ti... quién si cuido de mí cuando tenía miedo, tú que para poder dormir me abrazaste, tú que lloraste por verme ir, tú que lloraste por primera vez y por mi culpa; por mi maldita culpa.
La Stephanie de veinte se considera superficial, no de forma innata ni tampoco de corazón, Stephanie es superficial por los demás, es exigente por los demás, es extraña y cerrada por los demás...mientras que ellos si pueden vivir sin lo que diga yo. Veamos si algún día tome la decisión correcta, veamos si Stephanie decide algún día - espero que lejano- recuerde que es entregar todo, vivir todo por alguien más, espero que un día la niña de dieciséis me invada con el correcto... o contigo nuevamente.
Evité descubrir distintos ritmos cardiacos, los lancé lejos y seguí siempre yo. No de estúpida, sino de realista. Hoy tengo una capacidad totalmente desarrollada, aquella que tomé por careta, escudo y caparazón. Me defiendo de todos y todo, ni tú ni nadie podrá devolver a ésa Stephanie que HOY tanto extraño.
La pierdo casi al límite, aunque sé que muchas veces me saluda, me mira y no dejo de sentir pena, pena por ella y por mí, pena por lo que fui y tanto quiero volver a ser.

La vi hoy a Stephanie, me miré al espejo y la noté, la vi similar a tres años atrás, me ví y volví a perdonarme, sí...perdonar a ésta Stephanie de veinte, ésta que calló como la ciega de dieciséis.

lunes, 20 de octubre de 2008

monstruo.-




Yo cubro mis ojos sin tapujos los viernes,
Decisión que me carcome y fácil me detiene,
Blanco o negro, da igual que me sostiene,
El estúpido apretado e impenitente no se mueve.
De a poco y rápido lo veo en mi mente esquizofrenica,
Me rehúso de tanta mierda compacta y alterna,
Tan lento no quiero, más no puedo ser honesta,
Un revolver que me apunta, un esclavo manoseado e inconsolable,
La ropa que no escupieron y la astucia de volar sin sombrero,
Tanto y tanto quede sin consuelo.

Allá tú si crees en el odio,
No busco culpables ni quienes pidan perdón,
Me vale creer en cobardes y gente sin piedad ni temor,
Se pueden ir al carajo aquel que miente y crece en sus rodillas,
Pueden quedarse todos ésos que creen en la nebulosa explosiva.

A través de días y la enfermedad que ataca hoy,
Yo me quedo sola mientras no descubra quién soy,
Yo me cubro los ojos, oídos y boca,
Con la táctica en las manos y la esperanza en tal cosa,
Cosa para ésta, gran ilusión provoca,
Yo me cubro los ojos, oídos y boca,
Queriendo seguir siendo esclava de mí batalla descoloca,
Evitando por las mañanas y quitando por las tardes trastorna,
Trastorna lo que posiblemente serás, lo que fuiste y eres.

Intento y me río del olor que expulsa,
Tan podrido el sabor ácido de ser un monstruo,
Tan monstruo como ésos que alimenté.

miércoles, 15 de octubre de 2008

¿Tu mientes?


Okey, digamos que mentir es una opción completa y macabra, un dialogo completo frente a la débil verdad. Primero separemos las mentiras, aunque también mentimos al clasificarlas; no deberían existir. Blancas, negras, tontas, necesarias e infinitas.
Creas o no en la verdad, estés en blanco y prefieras no preguntar, rechazando o implorando...al final siempre terminas por saber que es lo que vendrá. Le mientes al subgerente, luego dices no tener esto y lo otro, cambias tu opinión de vez en cuando, tu personalidad la transformas, las palabras las inventas, el reloj lo atrasas, el silencio habla por ti y casi al final, muy al límite; prefieres mentir.
Por miedo a dar el paso, aquel paso que tampoco crees correcto, okey. Una vez más crees. Yo creí en una blanca y perdoné una negra, tropecé con la necesaria y aquí estoy; -con la infinita-.
La gente las odia, el novio de ella la odia, mi vecino odia a su padre por mentir, mi mascota la odia cuando sobrepaso la hora de comer, el endeudado no cree en el dinero y el que cobra piensa que fue estafado, ella no cree en el día porqué su padre le contó que el suyo nunca terminaba, la que fabrica sueños piensa que ellos mismos la destruyeron, sin embargo, alguna vez escuchó que todos se cumplían...

- ¿todos mienten?

Lo vi de bigotes y con bufanda un día de verano, vestido de orgullo y con el nombre escondido en sus nudillos, todos se preguntaron porqué el disfraz, porqué la bufanda, porqué atraía a la gente en el límite, simplemente -porqué- la gente disfraza la verdad. A pocos les importa, a otros les mata fulminante.
El cuento es de dos centímetros cuando lo públicas, después de dos días ya van tres personas que también decidieron tener un cuento, ése cuento que invento el primero.
Uno le dice que guarde silencio para no dañar al último personaje, el cuarto en enterarse se ríe a carcajadas. El último personaje se levanta creyendo y olvidando de a poco la mentira negra, perdona al oír la voz de aquel primero y sigue la vida creyendo en lo que pocos dicen. Ya van 15 cómplices de la mano, uno expandió el cuento 5 veces más y encima ríe como el cuarto personaje. El último personaje sigue soñando en -la oportunidad- que vio irremediable, sólo sigue.
Ya perdí la cuenta y el cuento es de 20 partes, horribles, creíbles y maquilladas.
La gente miente y opta por prohibir lo correcto; aunque todos quieren un día interminable como el padre de aquella chica. La elección está en la ventana de los imperfectos y rápidos de mente, en la ventana de los cobardes y actores innatos.
Creamos que la verdad es el paso que das cuando realmente quieres mentir, es la verdad más extraña y muchas veces no valorada...pienso qué al final de todo y sin escrúpulo alguno el miedo miente por ti, por él y por mí. Pienso qué la verdad no es más que un ser deshonesto, falso y creyente...ése que cree en el dolor ajeno, tan ajeno como el señor del disfraz.

Todos tienen un poco de maquillaje, todos se dirigen a él, todos tienen la capacidad escondida, ésa que termina por acabar con uno mismo.
Ahora, es tú traje y bigote, es tu cuento para después ser de todos, es lo que no veo y no procuré conocer, YO soy la última siempre.
Es más fácil no perdonar al sujeto 15 que de mente rápida expandió -mi cuento- en tantas partes, no es fácil perdonar el disfraz que mantuvo el primero...

- Pero, es más fácil ser tonto,-no- por mentir, sino por esconder una verdad.

¿QUIERES MENTIR O SER EL ÚLTIMO?

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Palabras de una extraña enferma.




¿Dolor?
A veces sí, a veces no lo creo.
Vivir en tu cabeza, caminar y recorrer lo que queda, escupir tus ojos desde adentro, suavizarlos para enseñarles una vez más cómo poder ver. Es una celda obsequiada a cambio del rencor, te enloqueces y te golpeas contra ella, gritas bajo tu aliento; todo para caer lejos de él. Me contaron que debía estar preparada, maquillada y mitad sucia, cómo un vagabundo, cómo una pordiosera, una basura que pronto no sería más que eso. Sería más fácil explicar el -porqué- del lugar, la necesidad de esconderme en mi cabeza, ocultando lo rápido que puedo odiar, lo putrefacto que llega a ser. Yo dentro, yo en un rincón, en mis oídos rotos y mi boca que no para de hablar, en la nostalgia de sentir un vacío, ese vacío que muere, se fatiga y endurece mientras mis extremidades permanecen muertas, secas y pateadas una y otra vez. Me agoté de sentir y no hacerlo también, de las putas orillas, esas que inquietan tus pies hasta caer, romper y odiarlas así, como hoy, siempre y tal vez nunca.
No quiero aprender o escuchar, quiero sentir intenso, profundo y besar la manía que me trajo hasta aquí, ésa que exploré y agoté, ésa que -NO- lamentó comenzar con golpes, insultos y malos días...
Es tarde para aprender, mi vida es corta y demasiado dañada, mordida y hasta sin sangre. No vivo aquí ni allá, no susurro y creo rotundamente en las mentiras, todas ellas y ninguna también.
Perdí la inquietud y sentidos reales, no deseo probar un bocado de ti, no quiero sentir el maldito olor, ése olor que me procuró tranquilidad, ésa tranquilidad que hoy, sí -HOY-, dormiste en tu lengua, en mis entrañas y el adiós. ¡VETE!, agoniza de culpa, crea un infierno sobre tus miedos y quemame cuándo me extrañes.
Hoy no deseo nada, no espero nada... esta vida es muy corta para sentir que aprenderé.

- ¿Corazón?
- ¿quién dice que vive?
- Maldición, díganme quién vio la existencia de aquel sordo.

lunes, 18 de agosto de 2008

martes, 10 de junio de 2008

Es nunca.



Cuando es siempre y pasa a ser constante, cuando es constante y también nunca. La diferencia de tiempo y el papel pegado en la frente, en la frente y en los minutos, en el invierno y a veces aquí. ¿Cuánto tiempo es nunca?
100 nubes en mi cabeza y 1 que ya extravié, 7 sueños sin nombre y un café para inventar, 9 trabalenguas y un rompecabezas que aún no se armar... Así es.
Las ventanas las abro cuando sé que en la madrugada anterior pude pensar, cuando pienso y no cuando lo dejo de hacer, cuando reaccionó y se que no hay absolutamente nada que perder.
La palabra "nunca" es todo para unos y exactamente poco para otros, la palabra "nunca" son sólo letras, letras que unes en una larga situación intemporal, en días que se convierten en frases clichés y un café que tragar.

domingo, 16 de marzo de 2008

Más de 24*



Se multiplica y divide, reencarna y transcurre.
Miro en voz alta y callo en susurros, toco mi cara y sé que doy mi columna, llega y se acerca...viene por mi.
Abro mi ventana en caso de que sea veloz, abro mi ventana y siento que me quedaré ahí.
- Sí.
- y parte de un no agazapado.

Quizás busque algo tan golpeado que no sé si exista, tal vez encontré el abrir y cerrar de ojos en un sueño intemporal.

viernes, 4 de enero de 2008

Eliminar *


Tomar algo muy similar a un corrector, para quitar algo de eso y talvez de aquello, eliminar en un momento de locura algo demente. Es casi como extirpar una extremidad o borrar tu lado oscuro del cerebro, es algo parecido a olvidar. Se va desarrollando lentamente con tus sentidos, aquellos que deseas calmar en un instante, eliminar, borrar y hasta quitar lo que existía en una historia perfecta.
Todo lo puedes montar sobre otro pero difícil es no ver el que esta antes, complicado es querer ocultar la punta del libro cargado. En un momento de locura fijar la vista en imágenes rápidas y graciosas, fijar la mente en lo que nunca deseaste nombrar imagen.
Mantén tus ojos abiertos y sin pestañear, mantén el equilibrio en una silla coja y salta sobre una cama de agua sin ser agua la que tenga, mantén tus brazos lejos de un posible borrador, mira que será próximo tu arrepentimiento. Nada absolutamente nada se quita, todo se lleva y permanece en un lugar ajeno, todo se mantiene pero sin sentido y mucha importancia. Disfrutar y variar de las costumbres se vuelve demente, increíblemente no dejo de pensar en una eliminación lenta, tal vez más rápida de lo que creí, quizás aburrida y veloz. Hasta que mi piel se aflija si es necesario, ahogarme en una piscina sin agua es absurdo...pero puede ser posible.
Algo de fondo para detener tanta droga toxica e el cuerpo, algo en el aire para saber donde encontrarme y cual es el destino que tomé hace un tiempo...

- ¿detener?...Nunca, eliminar MAYBE YEAH!