
Okey, digamos que mentir es una opción completa y macabra, un dialogo completo frente a la débil verdad. Primero separemos las mentiras, aunque también mentimos al clasificarlas; no deberían existir. Blancas, negras, tontas, necesarias e infinitas.
Creas o no en la verdad, estés en blanco y prefieras no preguntar, rechazando o implorando...al final siempre terminas por saber que es lo que vendrá. Le mientes al subgerente, luego dices no tener esto y lo otro, cambias tu opinión de vez en cuando, tu personalidad la transformas, las palabras las inventas, el reloj lo atrasas, el silencio habla por ti y casi al final, muy al límite; prefieres mentir.
Por miedo a dar el paso, aquel paso que tampoco crees correcto, okey. Una vez más crees. Yo creí en una blanca y perdoné una negra, tropecé con la necesaria y aquí estoy; -con la infinita-.
La gente las odia, el novio de ella la odia, mi vecino odia a su padre por mentir, mi mascota la odia cuando sobrepaso la hora de comer, el endeudado no cree en el dinero y el que cobra piensa que fue estafado, ella no cree en el día porqué su padre le contó que el suyo nunca terminaba, la que fabrica sueños piensa que ellos mismos la destruyeron, sin embargo, alguna vez escuchó que todos se cumplían...
- ¿todos mienten?
Lo vi de bigotes y con bufanda un día de verano, vestido de orgullo y con el nombre escondido en sus nudillos, todos se preguntaron porqué el disfraz, porqué la bufanda, porqué atraía a la gente en el límite, simplemente -porqué- la gente disfraza la verdad. A pocos les importa, a otros les mata fulminante.
El cuento es de dos centímetros cuando lo públicas, después de dos días ya van tres personas que también decidieron tener un cuento, ése cuento que invento el primero.
Uno le dice que guarde silencio para no dañar al último personaje, el cuarto en enterarse se ríe a carcajadas. El último personaje se levanta creyendo y olvidando de a poco la mentira negra, perdona al oír la voz de aquel primero y sigue la vida creyendo en lo que pocos dicen. Ya van 15 cómplices de la mano, uno expandió el cuento 5 veces más y encima ríe como el cuarto personaje. El último personaje sigue soñando en -la oportunidad- que vio irremediable, sólo sigue.
Ya perdí la cuenta y el cuento es de 20 partes, horribles, creíbles y maquilladas.
La gente miente y opta por prohibir lo correcto; aunque todos quieren un día interminable como el padre de aquella chica. La elección está en la ventana de los imperfectos y rápidos de mente, en la ventana de los cobardes y actores innatos.
Creamos que la verdad es el paso que das cuando realmente quieres mentir, es la verdad más extraña y muchas veces no valorada...pienso qué al final de todo y sin escrúpulo alguno el miedo miente por ti, por él y por mí. Pienso qué la verdad no es más que un ser deshonesto, falso y creyente...ése que cree en el dolor ajeno, tan ajeno como el señor del disfraz.
Todos tienen un poco de maquillaje, todos se dirigen a él, todos tienen la capacidad escondida, ésa que termina por acabar con uno mismo.
Ahora, es tú traje y bigote, es tu cuento para después ser de todos, es lo que no veo y no procuré conocer, YO soy la última siempre.
Es más fácil no perdonar al sujeto 15 que de mente rápida expandió -mi cuento- en tantas partes, no es fácil perdonar el disfraz que mantuvo el primero...
- Pero, es más fácil ser tonto,-no- por mentir, sino por esconder una verdad.
¿QUIERES MENTIR O SER EL ÚLTIMO?