
Hoy elijo escribir yo, algo de elegir y un tanto de mí.
No tengo más de veinte años, no procuro vencer todo lo insuperable ni caer en lo fatídico, creo ser más realista de lo normal. Antes hacía todo sin dar tantas vueltas, imaginaba elefantes bajo mi almohada y fácilmente dormía también, reí de estupideces y me hice parte de todas en algún momento; sólo un momento. Me importaba poco el -qué dirán-, más espontánea al creer y difícilmente desconfiaba de mí. No sé si son vueltas violentas o un tornado quiso derrumbar ésa que no cuestionaba el paso adelante, no sé si fue mucho lo que hice, no sé si gaste todo para estar ahora en tal vez -muy poco-. Recuerdo que siempre veía las hormigas del árbol, las picaba con un palito una y otra vez, me escondía y tenía cosas en el estomago, dije palabras intensas que no sé deletrear en este minuto, calmaba la angustia tan fácil, sentía tan fácil, tan intensamente y real, hacía tanto por dios.
Eso fue a mis dieciséis años, el principio de descubrir, aprender y tantas veces olvidar, eso fue a mis dieciséis... cuando sólo esperaba permanecer. Con el tiempo y cada experiencia comencé a ser la Stephanie de dieciocho, diecinueve y veinte, Todas por etapa. La primera ciega pero feliz, la segunda sorda, la tercera muda...
¿Difícil saber que soy hoy? ... no creo; ciega, sorda y muda.
He insistido en que existe gente falsa, ésa que te absorbe por completo, se disfraza de vez en cuando, ríe unas mil veces y te pide "cambia Stephanie, estás mal". Me confunde... sinceramente me confunden. Yo sí, mentí. Pero no hay día en que no quiera volver un tiempo atrás, no hay día que diga "tal vez lo soy". No lamento haber mentido, sino que es algo más complicado aún, es algo que nunca debí hacer, no a esa persona. He sido cobarde jugando a no ser nadie, a ser la falsa he hiriente, fui todo eso y más...pero con la persona equivocada.
Dicen que todo se devuelve y creo que lo he vivido, sentido y gritado. Jugué y fue mi culpa, te manipulé y hasta te boté...-no sabes cuanto lo siento-.
No pedí ser un monstruo después de todo, yo sólo quería ser la Stephanie de dieciséis, ésa que no cambió de caprichosa, sino qué la hicieron caer, odiar y dañar.
Nunca he podido darte las gracias, nunca he podido ser sincera contigo, -NUNCA- agradecí el hecho de amarme, quererme y exigir un poco de mí, nunca la sorda-ciega-muda pudo dejar atrás el "qué dirán". Antes, años atrás si lo hubiese hecho, creo que sin tapujos también te hubiese amado, creo que en algún momento lo hice...pero todo se lo llevo quién no hizo nada por mi.
No hace falta vivir una experiencia más para saber que tanto me he equivocado, no deseo vivirla tampoco. Cuando tuve la oportunidad de ser yo, de hablar yo, de creer en mí no lo hice, preferí y opté por lo sin sentido, lo muerto y enterrado que estaba, fui por eso y te dejé a ti, sí, a ti... quién si cuido de mí cuando tenía miedo, tú que para poder dormir me abrazaste, tú que lloraste por verme ir, tú que lloraste por primera vez y por mi culpa; por mi maldita culpa.
La Stephanie de veinte se considera superficial, no de forma innata ni tampoco de corazón, Stephanie es superficial por los demás, es exigente por los demás, es extraña y cerrada por los demás...mientras que ellos si pueden vivir sin lo que diga yo. Veamos si algún día tome la decisión correcta, veamos si Stephanie decide algún día - espero que lejano- recuerde que es entregar todo, vivir todo por alguien más, espero que un día la niña de dieciséis me invada con el correcto... o contigo nuevamente.
Evité descubrir distintos ritmos cardiacos, los lancé lejos y seguí siempre yo. No de estúpida, sino de realista. Hoy tengo una capacidad totalmente desarrollada, aquella que tomé por careta, escudo y caparazón. Me defiendo de todos y todo, ni tú ni nadie podrá devolver a ésa Stephanie que HOY tanto extraño.
La pierdo casi al límite, aunque sé que muchas veces me saluda, me mira y no dejo de sentir pena, pena por ella y por mí, pena por lo que fui y tanto quiero volver a ser.
La vi hoy a Stephanie, me miré al espejo y la noté, la vi similar a tres años atrás, me ví y volví a perdonarme, sí...perdonar a ésta Stephanie de veinte, ésta que calló como la ciega de dieciséis.
.jpg)
