viernes, 16 de enero de 2009

O N *


Es una canción, un karma, una vida.
Es algo envuelto, vacío, fascinante e inquietante.
Es la vida, un dónde, un cuándo, un porqué.
Es siempre con un nunca, aterrizando,
Malgastando, desganado, encantando.
Es una canción, el instante, el tiempo y el odio,
Es el porqué sin censura, sin prejuicios,
Sólo indestructible, casi inconcebible,
Para matarme, revivirte, maquillarte y elevarme.
Es una canción poco y poca , sola de pronto,
Escuchando estupefacta, manejando el ciclo,
Construyendo los pies, manipulando incontrolable,
Sintiendo inclusive, por lo demás y al fin de siempre,
Con la risa entre dientes, la carcajada inocente,
El plan que mantuve, las secuelas inmunes,
Una vida, una canción, son ellos, eres tú,
Es mi sentido, es el camino, es olvidar,
Recordar y caer, a veces caer, contigo caer,
Dejarme caer, verme caer, erizar y renacer.
Soy la canción, el porqué, la respuesta y un ayer,
Es la vista, es el ciego, son los defectos,
Lo perfecto y siempre tú, nunca él,
Nunca ella, constante madriguera,
Se quema y arde y muere y vive,
Se manifiesta, grita y grita,
Óyela, abrázala, mantenla, atrápala.

Es el sonido, al unísono,
En voz baja, con un tibio ardor,
Y vuelve y arde y lo quemo,
Me controla, me encandila lento, lo tomo lento,
Me detengo y me miro, te desconozco,
No eres tú, es el café, ése café inerte,
Como todo, el siempre y el alardeo,
La frente, mi cuerpo, el tacto y tu gusto,
Es falso, poco ajeno, volátil, inverosímil,
Un extracto, lo falso, lo triste, lo que amo.

Te doy la canción, mi vida, mis porqué,
Lo desconocido, lo irritable, lo emocionante y mi cama también.
Puedes tener mi cuerpo, mi alma, mis pechos y lo nuevo,
Mi calma, mi cara, mi ironía y media piel,
Te doy y te quito, lo recibo y me asustas,
Lo creo, lo vivo, lo siento y me siento, no creo,
No pienso, te pienso, me angustio, te necesito,
Te sigo, te desprecio, te amo y te adoro tal vez.

Tu madrugada y las mías, infinitas,
Irremediables, con disparates, arrogancia y egoísmo por doquier,
Me quiebras, me armas, me destruyes y aquí me ves,
Conmigo, sola y sin habla, dentro de lo evitable,
De extrañarte y calmarte quizás.
Yo no vivo, yo no muero, yo no siento, yo no quiero,
Yo me invento, les miento y moriría por vivir así,
Con esto al borde de la locura, la fluidez y mi vientre al revés,
Yo moriría por vivir así, sentir aquí, por horas y sobresaltos,
Lo que eres, lo que somos, lo que vivo.
Yo moriría por vivir.

miércoles, 7 de enero de 2009

No quiero.-

NO quieres, definitivamente no quieres.
La gente tiene siempre un "gran sentido" dentro de sus vidas, ése punto que ha cualquiera complementa, a pesar de ser sólo uno. En mi vida he tenido muchos sentidos infalibles, algunos complementan y otros me han hecho cuestionar el hecho de tener vida. A medida que pasa el tiempo y con el los días, me sumo al tiempo en sí, aquel tiempo de momentos fabulosos en pocos segundos. Antes todo era más fácil, menos explicable y muy mágico, sin embargo, demasiado plano. Mi problema es claramente crónico, desde hace un tiempo no logro controlar nada, pero absolutamente nada, y si quisiera de forma verdadera llegar a ser líder de algo, tampoco podría.
El "sentido" que busco está lejos hoy, casi perfectamente olvidado. Sé que dentro de mis incesantes conclusiones existe una parte débil y concreta, ésa parte que necesito cuestionar una y mil veces, una y después olvidarla.
Mi "sentido" es único, claro y constante, no temo de mis reacciones y menos de quién las reciba, no deseo más que un asiento cómodo. En cuanto a esto no pienso en un "personaje" falto de cerebro, poca fluidez y lejos de querer, NO pienso conformarme con tres dedos y agotar el camino hacia los dos restantes. No quiero, definitivamente no quiero, no puedo y tampoco debo. Es mejor ir saltando por mi "sentido", golpearme las veces que sean necesarias, odiar por un tiempo y aceptar que pronto vendrán esos segundos fabulosos que en cada cierta etapa procuro disfrutar.

- La mezcla perfecta es agridulce.
pertenecer a un ser diferente, a un extraño que será un "sí" frente a mis "no" rotundos, un "NO" que jamás pronunciaré, un "NO" que borraré de mi cabeza cuando estés aquí, cuando por fin tenga el placer de conocerte.
En este instante prefiero seguir mi sentido, afiatar mi esencia y valorar lo que soy, evitando cambios extraordinarios y rechazando a quién pretenda jugar sucio.
Ahora voy camino a mi vida, a tener sentido como todos, con todo y por sobretodo, y sí no llego, y sí no me conoces, desearé en mi sentido chocar conmigo, con stephanie y nadie más.

jueves, 1 de enero de 2009

On - Off






*Siempre he tenido pánico escénico, aunque no me avergüenza que ahora esto lo lean, lo analicen y piensen algo diferente con respecto a mi persona.

[El caso o historia es simple, compacta y confusa. Allá tú si logras entender].

Una mujer, cualquier mujer.
Tiene un par de zapatos y cinco personalidades, ansias de fumar y no le agrada el mall. No se maquilla y adora su soledad a pesar de ser reprochada por no compartir cuando la invitan. No se identifica con ningún tipo de música, sólo sigue oyendo si le agrada tu voz. No maneja técnicas de atracción y es difícil que deje de comer, si fuese así, aléjate. Tiene una gran debilidad por los animales de dos piernas, claro que a esa debilidad, súmale; exigente.
Le encanta la lluvia y el frío, sonríe por estupideces y nunca aprendió a caminar sola en la calle, ¿¡qué vergüenza! es torpe. Aprecia los obsequios que nacen de la nada, de esos que nadie espera, de esos que en precio -valen tiempo-. Las fechas importantes la ponen melancólica, no por despedir o aumentar en algo, sino por ver que todos esperan y ella no. Se fascina rápido y no siempre, es contradictorio pero real, ella se enamora después de cada discusión y reflexiona cuando nada ocurre, ella no es.
Le gusta estar abajo y arriba, nunca sobre, siempre -siempre-. A veces sufre de migrañas por sobrepasar sus límites, nadie le exige, pero ella insiste. Le han contado su vida más de quince veces y no reacciona, no despierta y menos entiende porqué debería hacerlo. Dicen que es desconfiada, sufre de miedo y debilidades varias, están al tanto de sus movimientos pero nadie sabe que hace realmente, es extraña dentro de lo menos extraño. Es como descifrar algo imposible, casi idiota, pero ... ¿Y qué?
Le ha costado 4 años creer en la palabra "fluir", ésa que dejaba a la vista cuando menos lo pensó. No sabe nada de matemáticas, pero sí recuerda que son dos, o tres, las veces que no se levantó. Me dijo despacio, susurrando por poco, tal vez le oí mal, no recuerdo perfectamente, pero algo dijo una vez. Cuando he intentado que me escuche no lo hace, se resigna y prefiere dormir. Dice que es despreciable ver como la gente destruye a quienes construyen, creen y respiran. Pero ... ¿todo lo que respira vive? No tengo idea.

-!VAMOS¡
- Qué agradable palabra.
- ¿quién yo?
- Qué linda palabra.

Y así voy.
- ¿Será que está hecha de impulsos? ¿será que piensa hasta estallar?
- Claro, estalla al despertar.

Que complicada esa mujer, que extraña se ve. Yo creo que es culpa de su interruptor, ése que se apaga cuando la tocan, la quieren y de pronto la tratan bien. Aunque sé que se apaga, se desvanece y es muy difícil volver a prender. Me parece que la he visto días en -ON- y los días en -OFF- desaparece. Creo que no es de impredecible ni gruñona, pero lo logra, cuando menos lo desea; los aleja.

-Insisto, que complicada es la mujer o las mujeres... ¿o sólo ella?

Debe ser por su falta de seguridad, es obvio, nunca la han querido de verdad, en cambio ella si lo ha hecho, Pero le apesta hablar de eso. incluso ahora no me habla, no me busca, ella cambió conmigo también.
Puede ser que hice algo mal, dije algo que no fue de su agrado, quizás no debí.
Ella no dice mucho, pero cuando lo hace destruye y se larga. Me cuesta entender lo que quiere, lo que necesita y pide de un sujeto...es sólo ella.
Comienzo a no querer saber más de ella, no es dulce de su parte correr, no es necesario que piense tanto, no ahora.

- ¿Estás ahí?
- Estoy aquí.
- ¿porqué no hablas?
- Dime qué quieres escuchar.
- Algo distinto, no es mucho.
- Qué linda palabra.
- ¿Perdón?
- OFF.

Es sólo una mujer, una de tantas que anhela ser volátil, no en relaciones, no en sexo casual, no en amores pasajeros, sino que en recuerdos que calan.
Es capaz de hacer todo y con todos, hacer y deshacer, pero le falta, ella quiere pero le falta. No confía, pero sí lo hace, ella adora, pero no lo dice, ella ama su soledad, pero necesita. Debería ser psicólogo o algo por el estilo, lo malo o peor de este asunto no es que necesite, no es que diga poco, es que lo descubrí tarde.

¡Qué fastidio! no quiero ser ella, no quiero absorber cosas que no son parte de mi, ésas que posee y tanto me irritan, cosas que no son, no fueron, no deberían estar ahí; no son necesarias simplemente.

- ON.
- ¿Porqué te vas así?
- ¿Porqué no te quedas aquí?
- No me he ido, tu me abandonaste.
- Yo no te tengo, puedes lárgarte.
- ¿Eso quieres?
- Eso temo.

O N : Nunca te hablé, nunca te dije ...
Pero ahora sé porqué lo hice, sé el porqué de mi inseguridad... ¿O ya no debo hablar?
Bueno, no sé. OH ¡NO! si sé, siempre sé, siempre lo supe.
Algo antes, pon tu dedo en ON y mantenlo con fuerza.

- ¿Debo temer?

Está bien. Es complicado, un poquito.
Es miedo, es coartarse, limitarse y después correr. Tuve en ON mi interruptor, no de curiosa, tal vez de -fascinada-. Es extraño pero me gusta, me atrae, me quiebra.
La idea era temer lo normal, no como yo. Y sentí intenso, siento intenso y ya no tengo miedo. Pero tardé demasiado, y como siempre hablo cuando no hay nadie, cuando ya no está para enterarse, cuando después de tantas pruebas y reclamos pude ver que era él una linda palabra.

- ¿Estoy dormida?

Si escuchaste eso, dime -que linda palabra-.

Stephanie v/s torturador*


Me han preguntado el nombre en distintas ocasiones, una de ellas lo tuve que deletrear y en otras ya lo sabían. He conversado con distintos tipos de personas y dificil se ha tornado el ambiente, casí tenso, casí maravilloso. He viajado en avión, tren y bus recorriendo y escapando del día a día que suelo tener, tratando de una u otra forma caer en algo distinto para no volver. He planteado mi vida con escasas diferencias, como también, me he visto en diversos lugares a la vez, con una personalidad durante la mañana y creando una para el anochecer. He permanecido por horas tirada en el pasto, unos minutos pensando en lo de ayer y lo de hoy, picando hormigas y recibiendo algo a cambio. No sé cuantas veces he reído de gente, de películas, historias y anecdotas, la verdad es que ya no recuerdo. He caminado por calles entretenidas y otras veces no quiero caminar, no quiero pasar por ahí y decido en cosa de segundos, picar otra hormiga.
Creo que perdí la cuenta de cuantas veces pensé estar equivocada, autoevaluar mi posición y retractarme de lo que hablé, hice o quise llevar a cabo. Existe el tipo de receptor que sólo mira, absorve tus incoherencias y luego, muy luego toma el papel de emisor, teniendo en mente que alguna vez lo escuchó de mi. Pero ese no es el tema, aunque tampoco se dónde iré a parar, ni idea de quién lee y menos si lo entiendes.
Me han dicho que mi problema constante es -pensar-, claro que de grandes puntajes y alumna destacada nunca fuí ni será mi fuerte, tampoco la siento como debilidad. Me han odiado y he visto lo que hacen por -despertarme-, mover mis extremidades y dejar "obvia" a stephanie, basica y normal, tan así, que al tiempo menos reacciono.
Tengo algo claro dentro de todo, claro "todo", porke es fabuloso decir "todo", involucrando que existes, sientes y sueñas con algo siempre, ése "siempre" que está ligado a lo que "nunca" podrás tener, alcanzar y disfrutar...tal vez sí, tengo algo que nunca olvido; los demás.
Es cierto, nunca olvido a los demás, sin embargo, "siempre" olvido lo que soy.
¿te ha pasado que eres tú pero a nadie le agradas? o no, mejor: ¿está bien ser tú?
Yo siempre me lo cuestiono.
Pero tengo la necesidad de extrañar cosas, librarme de muchas otras y a cambio, recibir un pinchazo de anestesia, una que paralice con potencia y sepa cuando es hora de despertar. A pesar de dormir poco (es raro, porque amo dormir), estoy activa, euforica y brillante, lo negativo es que nunca se ve, nunca lo notan; y me dan ganas de dormir. Quizás, tal vez, puede ser, NO sabí, dejame ver mejor. ¿Porqué?
Al final lo tengo pegado, aunque disimule ... me detengo sin presiones, algo que es COMPLETAMENTE enfermo, tonto y torpe. Es cómo querer ir por la calle y patear traseros, gritar en una biblioteca y hacer reir a un payaso. No quiero tener a éste torturador en la cabeza, lo detesto y sé que él a mi también...pero algo no entiendo; ¿porqué odiarme?
Y ahí vamos stephanie, ahora pensemos el ¿porqué? de todo lo que ves y sientes, Y VAMOS stephanie que queda mucho por cuestionar, Y VAMOS stephanie que aquí no tienes nada que hablar, de hecho no lo haces, porque a pesar de llamarme torturador, eres con quién siempre hablas y discutes lo no -explicable-, lo que te enseñaron y nunca aprendiste, los temas más confusos que puedo llegar a pensar yo, y por supuesto, las respuestas y decisiones que tomas sin consultarme, sin respetar mi garganta después de vivir tantos años juntos.

-Me dices torturador y eres tú quién tomó el papel a la perfección.
-Seguro.
-Te obsequio el don de ser víctima, pero no me culpes.
-Dejame en paz.

entender(me) es horrible, pero fácil. La idea es llegar del principio, no coartar y respirar...R E S P I R A R. ¿O quieres morir?

-¿Sácame de aquí?