
Me han preguntado el nombre en distintas ocasiones, una de ellas lo tuve que deletrear y en otras ya lo sabían. He conversado con distintos tipos de personas y dificil se ha tornado el ambiente, casí tenso, casí maravilloso. He viajado en avión, tren y bus recorriendo y escapando del día a día que suelo tener, tratando de una u otra forma caer en algo distinto para no volver. He planteado mi vida con escasas diferencias, como también, me he visto en diversos lugares a la vez, con una personalidad durante la mañana y creando una para el anochecer. He permanecido por horas tirada en el pasto, unos minutos pensando en lo de ayer y lo de hoy, picando hormigas y recibiendo algo a cambio. No sé cuantas veces he reído de gente, de películas, historias y anecdotas, la verdad es que ya no recuerdo. He caminado por calles entretenidas y otras veces no quiero caminar, no quiero pasar por ahí y decido en cosa de segundos, picar otra hormiga.
Creo que perdí la cuenta de cuantas veces pensé estar equivocada, autoevaluar mi posición y retractarme de lo que hablé, hice o quise llevar a cabo. Existe el tipo de receptor que sólo mira, absorve tus incoherencias y luego, muy luego toma el papel de emisor, teniendo en mente que alguna vez lo escuchó de mi. Pero ese no es el tema, aunque tampoco se dónde iré a parar, ni idea de quién lee y menos si lo entiendes.
Me han dicho que mi problema constante es -pensar-, claro que de grandes puntajes y alumna destacada nunca fuí ni será mi fuerte, tampoco la siento como debilidad. Me han odiado y he visto lo que hacen por -despertarme-, mover mis extremidades y dejar "obvia" a stephanie, basica y normal, tan así, que al tiempo menos reacciono.
Tengo algo claro dentro de todo, claro "todo", porke es fabuloso decir "todo", involucrando que existes, sientes y sueñas con algo siempre, ése "siempre" que está ligado a lo que "nunca" podrás tener, alcanzar y disfrutar...tal vez sí, tengo algo que nunca olvido; los demás.
Es cierto, nunca olvido a los demás, sin embargo, "siempre" olvido lo que soy.
¿te ha pasado que eres tú pero a nadie le agradas? o no, mejor: ¿está bien ser tú?
Yo siempre me lo cuestiono.
Pero tengo la necesidad de extrañar cosas, librarme de muchas otras y a cambio, recibir un pinchazo de anestesia, una que paralice con potencia y sepa cuando es hora de despertar. A pesar de dormir poco (es raro, porque amo dormir), estoy activa, euforica y brillante, lo negativo es que nunca se ve, nunca lo notan; y me dan ganas de dormir. Quizás, tal vez, puede ser, NO sabí, dejame ver mejor. ¿Porqué?
Al final lo tengo pegado, aunque disimule ... me detengo sin presiones, algo que es COMPLETAMENTE enfermo, tonto y torpe. Es cómo querer ir por la calle y patear traseros, gritar en una biblioteca y hacer reir a un payaso. No quiero tener a éste torturador en la cabeza, lo detesto y sé que él a mi también...pero algo no entiendo; ¿porqué odiarme?
Y ahí vamos stephanie, ahora pensemos el ¿porqué? de todo lo que ves y sientes, Y VAMOS stephanie que queda mucho por cuestionar, Y VAMOS stephanie que aquí no tienes nada que hablar, de hecho no lo haces, porque a pesar de llamarme torturador, eres con quién siempre hablas y discutes lo no -explicable-, lo que te enseñaron y nunca aprendiste, los temas más confusos que puedo llegar a pensar yo, y por supuesto, las respuestas y decisiones que tomas sin consultarme, sin respetar mi garganta después de vivir tantos años juntos.
-Me dices torturador y eres tú quién tomó el papel a la perfección.
-Seguro.
-Te obsequio el don de ser víctima, pero no me culpes.
-Dejame en paz.
entender(me) es horrible, pero fácil. La idea es llegar del principio, no coartar y respirar...R E S P I R A R. ¿O quieres morir?
-¿Sácame de aquí?