
No sé si padece un tipo de parásito indestructible o más bien una libre manía de no saber todo. Por mí que se apaguen las luces y mi cara si fuese necesario, pero que mis ganas ésas ganas nunca se desvanezcan. Últimamente he puesto un arma en mi cabeza para poder mover mis dedos, escribir algo que me simpatice y diga: sí, esta soy yo.
Si les contara cómo vuela ese reloj, cuántos días se han deslizado por mis manos y mi inerte cuerpo deja ir, no se imaginan cuántos, nunca sabrán tampoco. Pero me enloquezco a medida que despierto, me visto y vuelvo a dormir, y digo: mañana es otro día para enamorarse.
Y mi cabeza canta y canta, mi boca fuma y algo ahí dentro siempre dice:
Que sirva cuando menos tenga ganas de hablar y que aprenda a decidir,
Uno que sepa lo que está dispuesto y no, lo que vale entender y mejor callar,
Ese calorcito de mañana y mi frente esperando recibirlo, para que después y más tarde,
Recuerde quién fui.
Algo que tenga siempre en la cara, una mueca chistosa y el tacto día a día,
Que me desvanezca con solo atreverse y manifieste lo que aún procuro aprender.
Por mí que dibuje estrellas y no sepa escribir, que balbucee cuando lo mire,
No corra cuando muero y me bese al ir y venir.
Yo me entrego a sus adivinanzas que sé odiaré, me hundiré mil veces para volver
A renacer, sólo si existe, sólo si me quiere aquí. No me importa si está al revés y a puños
Debo moldear, no me interesa armar lindas experiencias, sino más bien, retenerlas junto a mí.
Quiero que se interese aún sabiendo que vivo de incoherencias, impulsos y cuerpo inquieto,
Necesito dormir bajo lo que me dé, vestida de lo que quiero tener al respirar, de aquello que muero al solo recordar. No necesito un mundo más maravilloso del que ya imagino en uno,
De uno que está ahí, puede llegar y espero ver.
Yo me quitaría la piel si lo viese por ahí, indiferente y extrañamente distante, yo me quitaría los ojos si estuviese aquí sin verme como “la” de muchas, porque de cierta forma no podría ocultar lo que ya comienzo a grabar.
No quiero un perfecto, no pretendo calcar distintas personalidades, solo quiero una entrevista con mi profunda carencia, ésa que por más que examine mi cuerpo, aún no logro encontrar.
Yo quiero que esté cuando más congelada permanezca, en el instante de dar vueltas sin pensar en esos detalles de fabrica que tanto creo atraer.
Ojalá no exista, no lo necesite y vea en algún lugar, porque asumiría ser una amenaza.
NO qué fome, así no pienso … mejor así:
Yo quiero engordar y comerte si estás por ahí, me gustaría viajar por tu cabeza y tragarte de una vez, dos veces y tres si no corres como yo. Quiero enredarme en tus manos y tirar tus mejillas, vagar por tus piernas y conservar tu olor. Yo quiero tantas cosas de ti, tantas que olvidé las 50 últimas.
Me gustaría jugar bajo sabanas, encontrarte y atraparte siempre, todos los días y nada más, no deseo más que trepar tus secretos y convertirlos en míos, formar sabores de ti y de mi, dibujar tu cara deforme y reír hasta dormir, hasta caer y ver desde abajo lo lindo que es aprender.
Yo necesito cosas de ti, pido siempre que estés aquí, para que conozcas mi colección de pelusas y arrepentimientos, a mi amiga idéntica que escondo en mi cabeza, para que estés aquí cuando llueva y no pueda moverme de ése lugar que evito visitar.
Sí puedes complacerme y encontrar algo nuevo y no feo en mi, prometo darte mis ojos cerrados, mi barriga flácida y los cuentos que escribí de ti. Prometo hacer guardia si quieres dormir, tomar tu helado después del mío y robar tu ropa sólo para ser diferente.
Puedo abrazarte fuerte y dormir sobre ti, puedo olvidar mi manía y mi almohada,
Los recuerdos que guardo y mantenerme de pie, puedo hacer tanto y demasiado si gustas.
Si tú quieres, lo pensaré junto a mi amiga, y cuando tomé una decisión; soñaré que existes para mí.