Bienvenida confusión, degenerada e insolente.
Por largo tiempo imaginé y creí severamente que lo más difícil era aprender a usar una bicicleta, cocinar un huevo o hablar correctamente, pero me equivoqué.
Soy especialista en creer la primera palabra que dicen los demás, aún para mí los adultos hablan hermoso, aunque estén en el lado opuesto de mi cerebro y mi tonta forma de pensar.
Jamás descubrí algo tan fascinante e hiriente, me he llevado la peor impresión de lo que creí conocer de mí, la –peor- diría cualquiera en mi lugar.
Hace días, meses y quizás más de un año no tuve tema que me complicara, sentía todo bien lleno, más bien tranquilo, y creo que siempre llego a este punto cuando nadie puede saber lo que quiero. Es incontrolable no saber qué hacer, qué pensar o buscar ese botón que detiene todo, borra y retira la mierda más diminuta, más horrorosa. Pero toqué el jardín de mi casa, fumé bastantes cigarros y sigo siendo la misma persona cuando nadie me apunta.
¿Tan fácil es destruir algo?
Para mí lo es. Ojalá hubiese roto cada parte de aquel día, aquellos recuerdos y memoria pobre, ojalá me hubiese enterrado o cambiado de papel, para que de alguna forma menos sucia, disminuyera el error de estar aquí.
Creo ser mala cuando no debo y débil cuando debiese golpear, pero así es como vi en los demás, así es como torpemente me confundo con algo tan evidente y volátil a la vez. Espero que más allá de odiar a los demás, solamente odies lo que no quise para ti, y que antes de llegar al punto que nos separa, sigas creyendo en alguien más.
Podré ser pobre y complicada, sucia y bastarda si quieres, pero me lo debo, lo necesito y sin esto, jamás recordaré quién fui. Y hoy, para mi… siempre serás la mejor etapa que destruí.
Puede ser necesario que pierda, que deje el egoísmo infinito, esa gracia de ser nadie y todo a la vez, y creer que más allá de ser un líder positivo, soy quién hiere cuando pierde la cabeza.
Le temo tanto a lo que siempre invadió mi cabeza. Recuerdo que mil veces te recordé y solté siendo Amalia, siendo ella y lo que perdí sin estar cerca de ti. Nunca imaginé que aquella señal vaga por las noches era para mí, era lo que temía ver en ti, sin embargo, todo estaba como hecho en mi cabeza.
Espero creer más en las veces que dudé y estuve sin dormir por disfrutar, deseo para cuando ya no estés, un beso y un recuerdo de despedida.
Me vale más la distancia que he creado, ese desperdicio de comenzar a ser una extraña poco deseable, la perra de la película, pero jamás seré la parte que está de pie en esta historia.
Perdóname.
viernes, 30 de diciembre de 2011
-------------
Ojalá fuese cierto lo del vino
Que en compañía sabe dulce,
Que por las noches es más lento
Mientras huelo el último beso
Y me quedo con todo
El viento no deja de tocarlo
Llevárselo
Y como si nada, lo que nadie daría se mueve
Se distrae
Tus entrañas son mi mejor bocado
El afán de no salir nunca
Convirtiéndose en amante
El más obsoleto del camino
Como si fuese la única mujer vidente
La extralimitada, malhumorada
Bien descrito
Ojalá aplastaras mi cuerpo
Por horas y en sueños
Que sea sobre mí
Para no temer cuando este sola
Cuando nadie me sienta
Por ti correría hasta el lado opuesto
Hacia el temor de despertar odiándote
De recordar y decir porqué
Por qué me lleva hasta a ti.
Ojalá escribiera lo que quieren leer
Ojalá esto me acompañara
Y me diera las buenas noches
Cuando tú no estés.
Que en compañía sabe dulce,
Que por las noches es más lento
Mientras huelo el último beso
Y me quedo con todo
El viento no deja de tocarlo
Llevárselo
Y como si nada, lo que nadie daría se mueve
Se distrae
Tus entrañas son mi mejor bocado
El afán de no salir nunca
Convirtiéndose en amante
El más obsoleto del camino
Como si fuese la única mujer vidente
La extralimitada, malhumorada
Bien descrito
Ojalá aplastaras mi cuerpo
Por horas y en sueños
Que sea sobre mí
Para no temer cuando este sola
Cuando nadie me sienta
Por ti correría hasta el lado opuesto
Hacia el temor de despertar odiándote
De recordar y decir porqué
Por qué me lleva hasta a ti.
Ojalá escribiera lo que quieren leer
Ojalá esto me acompañara
Y me diera las buenas noches
Cuando tú no estés.
miércoles, 26 de octubre de 2011
Mi despedida
Creo que me chupó el diablo.
Hoy, noche –tarde, días atrás… han sido una real mierda.
Me gusta tener el karma de atrapar gente, tener resentimiento hacia otros, vivir mi vida normal y fácilmente dejar de recordarlos, sin embargo, todo cambia si está don cariño de por medio.
No está de forma rutinaria ese bichito de crear amistades de la nada, amar al mundo al conocerlo y creer que todo es tan chévere que moriré de felicidad, pero sí, soy demasiado rápida para encariñarme. Hace tiempo atrás escribí que quería más a mi mascota que a los cercanos y reales merecedores, pero no me equivoqué, una vez más.
Nunca me arrepentiré de lo que entrego y doy por alguien, nunca estaré más convencida y segura de quién soy y seré sin nada a cambio.
Ojalá aquellos que me llamaron falsa conchesumadre, ególatra y cuatica, revisen su historial y encuentren algo bueno en su mundo de mierda. Yo seré cada vez más feliz, más plena y llena de de todo lo que necesito, porque en ese instante, cuando me odien sin motivo alguno… reiré a carcajadas.
Amo a mi familia, mis primos-amigos, gente conocida y cercana, a mis animales y vacaciones con ellos, porque de verdad señores, es lo único que dura y no te desilusiona en la vida.
Ya es mucho cuento viejo y hediondo de siempre, comentarios cobardes y gente que en algún momento estúpido de mi vida quise por error.
PD: Puedo ser patética y despistada, pero jamás una idiota.
NOTA: A pesar de ser una más, estoy completamente segura que el amor, cariño, abrazos, confidencias, comidas, risas, invitaciones y presencia, estará dispuesta para quienes lleguen a mi vida y la valoren como tal.
Buenas noches, adiós.
miércoles, 8 de junio de 2011
Como andar en bicicleta
Nunca había visto el otro lugar de esta historia.
Hice todo lo que pude y sentí que hicimos también.
Corrí en busca de ti cuanta veces quise, y cuantas veces también.
Me enamoré por primera vez de forma correcta, aprendí contigo tal vez.
De ti recuerdo lo mejor de no saber quién soy, de ti aprendí lo más magnífico después de conocerte, contigo y de ti encontré mi segunda oportunidad, una salida sin vacíos, sin absoluta extremidad.
Siempre recuerdo, también tú.
Conmigo y contigo, fuimos y nos conocimos, -des- también.
Por ti aprendí eso que hablaban por ahí, eso de quedarse sin aliento, de querer morir de amor, de aquella maravilla que es linda al comienzo, y si uno quiere; para toda la vida.
Aprendí a estar nerviosa, extrovertida y manos sudorosas, Contigo manifesté mis ganas de competir en mí, de buscar a un igual, uno mejor.
Cuando mentí, corrí a tu casa y me escondí entre tus sabanas, supe que a ti amaba más que a la comodidad, más que a estar tibio, más allá de lo que pude imaginar.
Tú eres el primero, no el mejor, pero el primero.
Tú eres lo que hablaré en años, contaré de anécdota y amor suicida.
De ti hablaré, pero jamás podré señalarte.
Nosotros quisimos y pudimos, y sí… también nos perdimos.
Como siempre mi otra parte se pierde antes y por lo menos yo, divagué tras de ti.
Para mi tú eres, un recuerdo que contar.
Hice todo lo que pude y sentí que hicimos también.
Corrí en busca de ti cuanta veces quise, y cuantas veces también.
Me enamoré por primera vez de forma correcta, aprendí contigo tal vez.
De ti recuerdo lo mejor de no saber quién soy, de ti aprendí lo más magnífico después de conocerte, contigo y de ti encontré mi segunda oportunidad, una salida sin vacíos, sin absoluta extremidad.
Siempre recuerdo, también tú.
Conmigo y contigo, fuimos y nos conocimos, -des- también.
Por ti aprendí eso que hablaban por ahí, eso de quedarse sin aliento, de querer morir de amor, de aquella maravilla que es linda al comienzo, y si uno quiere; para toda la vida.
Aprendí a estar nerviosa, extrovertida y manos sudorosas, Contigo manifesté mis ganas de competir en mí, de buscar a un igual, uno mejor.
Cuando mentí, corrí a tu casa y me escondí entre tus sabanas, supe que a ti amaba más que a la comodidad, más que a estar tibio, más allá de lo que pude imaginar.
Tú eres el primero, no el mejor, pero el primero.
Tú eres lo que hablaré en años, contaré de anécdota y amor suicida.
De ti hablaré, pero jamás podré señalarte.
Nosotros quisimos y pudimos, y sí… también nos perdimos.
Como siempre mi otra parte se pierde antes y por lo menos yo, divagué tras de ti.
Para mi tú eres, un recuerdo que contar.
Pasadonopisado

Amalia sigue en mí y cada 6am recuerda quién soy en verdad.
Ojalá llegara el día y por esas cosas de la vida, nunca llegase la hora exacta, ese calorcito de rabia y no de cariño, esa amargura que intento olvidar cuando ya está por desaparecer.
Cuando toca a mi puerta casi siempre parezco vulnerable, es como si el hecho de no poder defenderme le agrada, le alimenta y más aún cuando enfrento la realidad propia.
Ojalá no existiera tanto que escuché, tanto que vi. Ojalá pudiese retroceder dos pasos y quedarme estancada, inmóvil en el acto, para así, haber decidido no avanzar. Pero es el borde de lo que quise, es la manía de entrar de vez en cuando a aquello que mordió mi fe.
A pesar de caminar erecta y tener un brillo innato en los ojos, podría contar mi historia en un segundo, incluso menos triste.
Ya después de años, defectos y vivencias, caigo del círculo con mala señal de nunca haber aprendido a perdonar, perdonar eso que no merezco explicación y carezco de personaje principal.
La mala señal es que comencé a extrañarte desde aquel día en que choqué en tu indiferencia, cuando en minutos decidí amarte a pesar de todo. Ya estoy acabada, destruida y mordida por la palabra singular, por el dedo que nadie hubiese tocado y por él de manera suicida.
Prometo no ser negativa durante el día, en tu compañía, cuando esté alegre, incapaz y volátil,
Prometo creer en ti, borrarme la vida, crearme de nuevo, pero no me pidas, nunca esperes, que te ame de madrugada.
Cuenta Re

Cuando eran 4 años y 3 días de relación, ya eran más de 365 días pensando en que vendría.
Fue tema de conversación en alguna cena juntos, en aquel día de parque y maravillas por doquier. Siempre me aterró escuchar la palabra, comentarla o verla como futuro, pero ambos sabíamos que así sería, tú más que yo claro.
Tomé tazas de café pensando en cuánto tardaría en superarlo, en cuánto tiempo aparte del que ya había usado para crecer junto a ti sería necesario para entender la situación y quedar en –comienzo-. Pero no conseguí nada, absolutamente nada en tanto que di vueltas en mi cabeza, nada de lo que sí anhelaba. Sentía algo extraño, no podía ver el lado positivo, lo lindo de la experiencia, lo productivo de estar sin ti, sin embargo, no alcancé a tocar la comprensión de todo, cuando frente a mí vi lo que tanto temí.
- Hiciste tus maletas y buenos deseos para mí, el éxito en tus manos, la pena por aquí.
Tenía preparado el discurso triste en mi cara, las palabras en los abrazos interminables y cuanto beso puse en tu vestimenta, pero no tenía nada que decir, nada bueno como siempre.
Amado temporal:
No quise hacer verbal la sensación de dejarte ir, menos pidas que te quiera cuando no estés.
Mi gran forma de amarte estos años se va con el impulso de un segundo, con esa idea de dejar aquí a quién te vio dormir, y te quiso mientras nadie debió. Me quedo aquí sin nada y con la cabeza llena de todas esas putas que besarás, con ésos paisajes que disfrutarás sin mi presencia, y el olor en tu boca por las mañanas.
Me quedaré con el egoísmo de haber amado a un ser que tiene el don de decidir, de abortar algo que significó el día a día y no un –para siempre-.
Adopté mi cuerpo y alma, me robaste el corazón cuando quisiste y ahora que solo quedo yo, puedo decir que me debes. Me debes el hecho de haber tocado todo lo que nadie pudo, de haber conocido lo más oculto de mí, me debes el cariño que aún tengo pegado en la vista y la pena que nunca merecí. Ojalá te emborraches y encuentres novia, tengas hijos y una casa hermosa la cual amoblar, Ojalá tengas dicha y mujeres, disfrutes lo bueno de estar lejos, de no ser visto por conocidos y que nadie desagradable te reconozca al pasar. Ríe cuantas veces puedas y come lo más extraño de ése lugar, pero si te digo, que para mí serás las comida más extraña e imposible de comer por lo que me queda de vida.
Cuando esté de vuelta tu discurso y anécdotas por contar, te recibirá mi gato, el café descompuesto y mi viaje de ida, la cama llena de hombres que toqué en tu ausencia y ese poco amor en el retrato de la pared hace 4 años y 3 días de mentiras.
Buen viaje.
Te ama, Amalia.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)