
Es una guerra, batallas o -la- guerra en la que no deseo participar.
El exceso de ellas provocan en los individuos una seguridad incalculable, los hace más atractivos (as) y toman el camino del “bla bla”. No creo tener Estradiol de forma monumental, pero estoy segura de no necesitarla. A veces me canso de tantas preguntas, ésas que vienen PRE - fabricadas, con un poco de mal intención y bastante comentilleo. No las respondo o respondo de mala gana, otras simplemente me dedico a dudar si estoy en lo correcto, pero claro, siempre están, viven para ti y por ti, sin buenos resultados.
Me agrada estar equilibrada, neutra e invisible, aunque no me guste en ocasiones, aunque me encante siempre. Aprendí a no depender de aquello, de lo que está de moda y lo que buscan, al final, siempre la vida se resume en dependencia, necesidad y francamente me harté de eso. Cuando me cuestiono es por unos minutos, al rato ya ni los recuerdo, casi no sé de qué escribo, pero ves, olvidé otra vez.
- Yo soy, quién soy, qué soy.
Y ahí va de nuevo X persona tras la misma pregunta, buscando la misma respuesta, sin embargo, me enferma la gente que se enferma gratuitamente, ésas que en ti quieren encontrar la decisión, el camino y un alivio que no existe, que simplemente no es de ellos; -es mío-. Obvio, es mi alivio, mi vida y la guerra temporal, pero ¡no!, no sé de hormonas pero sí de infieles. Y tú, que sabes de ello, de confiar plenamente, eso que a todos asusta y terminan por correr, escapando de la posibilidad que muy escasas veces decide volver, tal vez no por ti, sino por él, por si mismo y nadie más.
Y te respondo y lo seguiré haciendo, perdón … les respondo, son varios que me cansan y me presionan cuando aún no sé nada del tema en cuestión. Ayer hablé sola y por décima vez mantuve la idea que hoy me deja neutra, bien quietecita y como imbécil de las mil respuestas, y decidí algo, quizás demasiado necesario; hablar.
- Lado A.
No hablaré de las hormonas de la infidelidad, tampoco de mi intimidad y lo nuevo de combinar, pero me cansé de las dudas gratis, (mínimas) , y tontas de su parte señores y señoritas.
No, no estoy en la etapa de esperar, tampoco busco. No soy perfecta, sin embargo sueño día por medio con un imperfecto. No llamo por teléfono y odio estar pendiente de qué hará o dirá, tampoco pretendo ser madre de la persona que quiero de distintas formas, no soy bruja ahora ni he pensado en cambiar. Me importa la -nada- el nombre, el lugar y la situación, que quede claro, por un adorno no me transformo, no me las doy de posesiva y menos celópata. No tengo ganas de limitar sus salidas, menos contar a la gente que conoce a diario, revisar su celular y preguntar mil veces al día cuánto me quiere, en lo absoluto.
No hincho en la semana y duermo lo suficiente, me preocupo de disfrutar las horas que dedica en mi y al momento de despedirme, no pienso en cuanto faltará para verlo nuevamente. Me controlo fácil y aprendí a sacar lo bueno de extrañar, dedico tiempo a mis amigos y estoy dispuesta a congeniar con los suyos.
- ¿Qué ideal no?
Claro, esa me gusta.
Pero tengo algo que aclarar, no creo que sea difícil.
Así soy, quién soy y lo que soy … mientras no te aferres a la vasopresina.
- Un consejito: El lado B, es poco simpático.