martes, 4 de agosto de 2009

DELETE


NO, la cagué.
Juro que si fuese espectador, lejos me daría un tiro. Obvio, así de imbécil e impulsiva, un tiro y nada más.
Y no es de tonta, sino de enferma, ni yo pretendo gastar tiempo descifrando "lo que quiere Stephanie", no y no, me canso también. Y seguramente el tiempo me ha vuelto retardada, fría y complicada, aunque quisiera enumerar las cosas que desaparecieron y vaya que eran hartas. Podríamos decir y manifestar que soy mejor, un poco mejor, quizás menos para unos, perfecta para otros (que bien escondidos están), pero no importa, es una etapa, pequeñita, hedionda y fabulosa.
Y por favor, tome un extintor y vuele mi cara de angustia cinco minutos al día, porque claro, es difícil soportar criticas, despidos y malos entendidos.
Y por favor, deje de examinar lo que no digo, lo que no hago y siempre oculto, déjelo para después, cuando ya no esté ni quiera explicar.
Me desarmo en segundos, y puta que me voy lejos, y mierda ya cagué.
Me asusto, mejor corra de mi, yo siempre lo hago.

Según un conocido, mi pez era de una semana y ya está, era mejor no quererlo, ni nombre habría que dar ... pero allí está.
Según la gente, soy de días, menos de siete, pero aquí me ves, en cuenta regresiva y la vista en otros peces, sin embargo, en mi cabeza prefiero que sea de una semana.