jueves, 28 de mayo de 2009

Eutanasia




¿Cómo no ves?
construí una pared, dos ladrillos y siete quinientos.
Soy una de esas, debes saber a cuales me refiero ... ¿estás ahí?
Quieres pelear conmigo, está bien, pelea conmigo; no lo hagas.
Y quién sabe si el sentido de seguir ahí y no estar también, es parte de un plan del cual no quiero participar, no cuando soy de ésas ni de nadie. Y disimulas bien el comienzo, manejas a la perfección la lluvia púrpura y mantienes el juego aunque haya terminado.
¡Pero qué bien! me sorprendes, siempre y cada vez más.
Mis amigos dicen que estoy loca, creen que me llevas loca y por ser loca, eres un loco también. Y qué, la locura está dentro del que alza primero, el sujeto rápido y la mente siniestra, en cambio yo, sigo siendo la loca del loco.
Y me pica el cansancio, huelo a quemado y me sobra no querer otra vez,
pero sígueme y aviéntame; todos lo hacen.

¿Cómo no ves?
mejor me aviento sola.